Coches Eléctricos Los coches eléctricos chinos no tienen la culpa de la posible desaparición de SEAT: hay una ‘pelea’ interna que lleva librándose varios años SEAT vende, pero pierde espacio dentro del Grupo Volkswagen: CUPRA crece con fuerza y Škoda gana peso, dejando a la marca española ante un futuro incierto. La llegada de los coches eléctricos chinos a Europa se acelera y eleva la presión sobre fabricantes. Gemini Gonzalo García 05/09/2026 09:30 Actualizado a 05/09/2026 09:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La evolución de SEAT, CUPRA y Škoda permite construir una de esas historias que, a primera vista, parecen sencillas: una marca crece con fuerza, otra pierde volumen y una tercera se convierte en uno de los grandes protagonistas del mercado europeo. Pero detrás de las cifras hay una realidad bastante más compleja. Las tres marcas forman parte del mismo grupo y comparten cada vez más recursos, tecnologías y estructuras industriales. Al mismo tiempo, compiten por compradores que pueden encontrarse en segmentos próximos.
El resultado es una paradoja: Volkswagen necesita que sus marcas se diferencien ante el consumidor mientras aumenta las sinergias entre ellas por debajo de esa capa comercial. SEAT, Škoda y CUPRA protagonistas de la transformación del automóvil dentro del Grupo Volkswagen. Gemini CUPRA ya ha cambiado el equilibrio dentro de SEAT S.A. Los resultados de 2025 son el mejor punto de partida SEAT S.A., la compañía que engloba a SEAT y CUPRA, entregó 586.300 vehículos en todo el mundo, un 5,1 % más que en 2024 y su mejor registro histórico.
Pero el reparto interno cambió radicalmente. CUPRA alcanzó 328.800 unidades, un 32,5 % más, mientras que SEAT entregó 257.400, un 17 % menos. Es decir, CUPRA superó por primera vez a SEAT en volumen anual. La diferencia —71.400 vehículos— resulta llamativa, pero sería incorrecto convertirla automáticamente en una transferencia de clientes desde SEAT hacia CUPRA.
Los datos de entregas no indican de dónde procede cada comprador. Sí permiten extraer otra conclusión: CUPRA se ha convertido en la principal marca de SEAT S.A. por volumen de entregas. El cambio también se aprecia en la trayectoria acumulada. CUPRA celebró en 2025 la venta de su primer millón de vehículos desde su creación como marca independiente en 2018.
El Formentor fue su modelo más vendido, con 104.400 unidades, mientras que el Terramar alcanzó 66.000 entregas en su primer año completo. Y el crecimiento no se detuvo ahí. En el primer semestre de 2026 CUPRA volvió a registrar un récord, con 170.100 vehículos vendidos, según Volkswagen. La clave no está sólo en vender más, sino en vender diferente El éxito de CUPRA tiene una dimensión comercial evidente, pero también otra de posicionamiento.
La marca nació en 2018 y ha construido una identidad propia alrededor de conceptos como el diseño, la deportividad y una imagen más emocional. Su gama se ha ampliado progresivamente y ya incluye modelos eléctricos. Sin una historia precedente, más allá de ser el acabado más deportivo de los coches de SEAT, su posicionamiento en el mercado, por decisión del Grupo Volkswagen, está entre Audi y Volkswagen En 2025, los eléctricos de batería representaron el 24,2 % de las ventas de CUPRA, con 43.700 unidades del Born y 36.000 del Tavascan. SEAT, mientras tanto, está siguiendo otro camino.
En 2025 vendió menos, pero presentó los nuevos Ibiza y Arona y definió esa renovación como una nueva etapa para la marca, vinculada a su posicionamiento de movilidad accesible. Esto permite hablar de segmentación dentro del mismo grupo, pero no de sustitución. Que CUPRA crezca mientras SEAT disminuye no demuestra que Volkswagen haya decidido eliminar SEAT ni que todos los clientes que abandona SEAT terminen en CUPRA. De hecho, la actividad de SEAT demuestra que la marca continúa teniendo un papel definido dentro de la estrategia del grupo.
La compañía sigue comercializando modelos como Ibiza, Arona y León y ha renovado recientemente los dos primeros. Škoda introduce una tercera variable SEAT no termina de encontrar su hueco en el mercado. En el año 2.000, Volkswagen culminó el proceso de compra de Škoda pasando a ser propietario del 100 % de Škoda Auto. Por precio y posicionamiento, ocupa un mercado estratégico similar al de SEAT, que pierde la batalla ante el enorme crecimiento de la marca de origen checo. Škoda entregó 1.043.900 vehículos en 2025, un 12,7 % más que el año anterior. En Europa (UE27+4) alcanzó 836.200 unidades, un 9,9 % más, y se convirtió por primera vez en la tercera marca de automóviles más vendida en ese mercado.
La marca checa también está creciendo con fuerza en electrificación. En 2025 entregó 174.900 eléctricos de batería, un 119,8 % más, y 43.800 híbridos enchufables, un 108,6 % más. En Europa, los vehículos con algún tipo de propulsión enchufable representaron el 25,7 % de sus entregas. Estos datos muestran que Škoda está ganando peso.
Pero no que ese crecimiento se produzca a costa de SEAT. Volkswagen se planteó convertir SEAT en el ‘Alfa Romeo’ del grupo pero, aunque nació en 1950 y desempeñó un papel esencial en la motorización de España, su trayectoria estuvo durante décadas más ligada a la fabricación de automóviles de gran volumen y a la popularización del coche que a la creación de una imagen deportiva y de lujo. Y hay además una razón comercial que no favorece a la marca española a la hora de conquistar el mercado internacional. SEAT, en inglés, significa ‘asiento’, un nombre complicado de instalar en el mercado donde el marketing es tan importante.
CUPRA ha recibido la mayor parte de las inversiones del Grupo Volkswagen para el desarrollo de coches eléctricos. Chat GPT La paradoja: compiten arriba y cooperan abajo Volkswagen está reforzando el denominado Brand Group Core, que engloba las marcas de volumen del grupo y busca aumentar la cooperación transversal. El objetivo es aprovechar las economías de escala sin que las marcas tengan que ofrecer exactamente el mismo producto. La nueva familia de pequeños eléctricos es un ejemplo especialmente claro.
Volkswagen, CUPRA y Škoda han desarrollado cuatro modelos sobre la plataforma eléctrica MEB+: Volkswagen ID. Polo , CUPRA Raval y Škoda Epiq . El propio Grupo Volkswagen destaca que los modelos comparten una plataforma, tecnologías y determinadas soluciones, pero que cada marca mantiene un carácter y un posicionamiento propios. La estrategia industrial es igualmente reveladora.
En 2026 comenzó la producción del Škoda Epiq en la planta de Volkswagen Navarra, mientras que el CUPRA Raval y el Volkswagen ID. Polo se producen en Martorell. El Grupo explica expresamente estas decisiones en términos de sinergias y utilización flexible de la capacidad productiva. Es decir: un mismo grupo puede fabricar vehículos relacionados tecnológicamente en instalaciones compartidas y, al mismo tiempo, intentar que el consumidor los perciba como productos diferentes.
El marketing se convierte así en una herramienta industrial y deja de ser únicamente una cuestión de publicidad. Si dos automóviles utilizan tecnologías relacionadas, comparten componentes o incluso una plataforma, la diferenciación de marca adquiere una importancia mayor. El fabricante necesita justificar ante el cliente por qué debe elegir uno u otro. Ahí es donde las identidades de SEAT, CUPRA y Škoda adquieren valor estratégico.
CUPRA ha demostrado que puede crecer rápidamente con una identidad propia. Škoda ha consolidado una posición de gran volumen en Europa. Y SEAT mantiene un posicionamiento más accesible mientras renueva parte de su gama. No hay datos públicos que permitan afirmar que Volkswagen haya diseñado una guerra entre sus tres marcas. Sí hay evidencias de que está intentando conseguir algo más sofisticado: que varias marcas compartan cada vez más tecnología e infraestructura sin renunciar a competir por separado en el mercado.
El verdadero reto para SEAT Quizás la pregunta más importante no sea por qué CUPRA ha superado a SEAT y Škoda le ha ganado la partida del mercado de volumen, sino qué significa ese cambio para su futuro. CUPRA tendrá que mantener el atractivo que ha impulsado su crecimiento sin diluir su diferenciación a medida que amplíe su volumen y comparta cada vez más tecnología con otras marcas. Škoda afronta otro desafío: seguir creciendo sin perder el espacio propio que ha construido mientras se acerca tecnológicamente a sus marcas hermanas. SEAT, por su parte, necesitaba demostrar que su propuesta de valor sigue siendo suficientemente atractiva dentro de un grupo en el que existen alternativas cada vez más fuertes. Los datos, por sí solos, no permiten hablar de una marca vencedora y dos perdedoras.
Lo que muestran es algo diferente: el mapa interno del Grupo Volkswagen está cambiando. CUPRA ya es la mayor de las dos marcas de SEAT S.A. por entregas; Škoda ha alcanzado una posición histórica en Europa; SEAT está renovando sus productos; y Volkswagen está profundizando en la cooperación industrial y tecnológica entre todas ellas. La batalla, por tanto, no consiste necesariamente en que una marca desaparezca para que otra crezca. Consiste en conseguir que el consumidor encuentre una razón diferente para comprar cada una de ellas, incluso cuando detrás de sus logotipos exista una arquitectura industrial cada vez más compartida.
Temas Seat Cupra Skoda Coches Eléctricos