Coches Eléctricos Con 41.400.000 habitantes, otro país reduce sus objetivos eléctricos para 2035 y fija un 75% de ventas en vez de el 100% Sin una normativa sucesoria clara, la reducción del objetivo medioambiental puede suponer un problema para la ya de por sí debilitada industria automovilística local. Canadá ha derogado la denominada Norma de Disponibilidad de Vehículos Eléctricos (EVAS). Javier Gómara 06/09/2026 14:30 Actualizado a 06/09/2026 14:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora A principios de la década, incluso antes, muchos países y regiones del mundo anunciaron ambiciosos planes para la total electrificación de su parque de vehículos. Si bien las ventas de coches eléctricos ha crecido a lo largo de estos años, no lo ha hecho al ritmo esperado. Solo un puñado de países como China o Noruega están cumpliendo con la agenda. Por el contrario, la mayoría no está logrando la penetración eléctrica esperada, lo que a su vez está obligando a reducir los objetivos medioambientales.
Europa fue la primera región en dar el paso , aunque algo débil, ahora se suma otro país norteamericano. El gobierno de Canadá ha decidido eliminar la cuota obligatoria de matriculación para vehículos cero emisiones que exigía alcanzar un 100% de ventas libres de emisiones para el año 2035. Normativa aprobada en 2021 . En su lugar, el ejecutivo establece un nuevo objetivo gubernamental que sitúa la cuota de mercado de los coches eléctricos en el 75% para ese mismo ejercicio.
La modificación responde a la necesidad de calibrar el ritmo de adopción mecánica con las capacidades reales de la industria del motor y el despliegue de las redes de recarga. La retirada de la imposición vinculante deja temporalmente al sector automovilístico sin una normativa sustitutoria plenamente definida Un reajuste en los calendarios de desarrollo Los expertos aseguran que es un problema de demanda, no de oferta. El nuevo horizonte del 75% representa una adaptación pragmática frente a la exigencia original del 100%. Diversos analistas del sector consideran que rebajar este umbral evita comprometer a las marcas a inversiones inflexibles durante una década completa, permitiendo modular la producción de coches eléctricos según la respuesta real del mercado.
Canadá, al contrario que sus vecinos de Estados Unidos, ha atraído a inversores chinos. Aunque la presencia de coches eléctricos chinos en el país todavía es mínima, el país puede seguir los pasos de Europa. Al mismo tiempo, representantes de la industria señalan que las nuevas reglas técnicas deben publicarse con rapidez y mantener un nivel suficiente de ambición. La industria requiere certidumbre para planificar sus líneas de montaje, el suministro de componentes y la integración de cadenas cinemáticas eléctricas en los catálogos comerciales.
Las duras condiciones climáticas en las que vive gran parte de Canadá durante todo el año complican la adopción masiva de coches electrificados. Convivencia de trenes motrices y reducción de emisiones El Gobierno de Mark Carney deba aprobar un nuevo marco regulatorio. La eliminación del mandato abre la puerta a una convivencia más prolongada entre diferentes sistemas de propulsión. Al no restringir de forma absoluta el mercado a vehículos puramente eléctricos, los fabricantes podrán seguir evolucionando soluciones híbridas y motores térmicos de alta eficiencia para cubrir las necesidades de los usuarios en zonas geográficas con menor densidad de infraestructura de carga.
Los expertos advierten de que suprimir la cuota obligatoria no resuelve por sí solo el reto de las emisiones globales del parque móvil. El nuevo marco regulatorio deberá determinar cómo se computarán las distintas tecnologías mecánicas para incentivar que la cuota restante continúe reduciendo su huella de carbono de forma efectiva. El objetivo del programa EVAS (Norma de Disponibilidad de Vehículos Eléctricos) habría exigido a los fabricantes de automóviles aumentar la proporción de vehículos de cero emisiones en sus ventas al 20% para 2026, al 60% para 2030 y al 100% para 2035. Según el comunicado del gobierno, la regulación, con sus aranceles adicionales , habría empeorado significativamente la situación financiera de los fabricantes y puesto en peligro las plantas de ensamblaje y las cadenas de suministro del país.
La industria automotriz canadiense se había opuesto a la cuota durante años y, por lo tanto, acogió con satisfacción la decisión. Problemas de demanda, no de oferta Brian Kingston , presidente de la Asociación Canadiense de Fabricantes de Vehículos, ha señalado las cifras de ventas como prueba de que la escasa adopción de vehículos eléctricos se debía a la falta de demanda, y no a la falta de oferta. “La experiencia con el registro obligatorio de vehículos eléctricos debería enseñarnos una lección: no se pueden fijar objetivos al margen de los datos reales del mercado y las expectativas realistas de la demanda”. La proporción de coches de cero emisiones en los nuevos registros aumentó al 14,6% en 2024, pero cayó al 9,5% en 2025 tras la expiración de los programas de subvenciones. En el primer trimestre de 2026, la cifra fue del 10,8%.
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