Seguir a FinanzasDigital en Google El precio del petróleo podría subir hasta 120 dólares por barril si se intensifican los ataques contra el transporte marítimo en Medio Oriente, según Goldman Sachs, que considera que el riesgo de interrupciones en el estrecho de Ormuz ha aumentado de forma significativa en los últimos días. El banco sostiene que la tensión entre Estados Unidos e Irán ya ha llevado al crudo a su nivel más alto desde julio y que el mercado enfrenta un escenario de oferta vulnerable. Daan Struyven, codirector de investigación global de materias primas, dijo en Bloomberg TV que los ataques recientes contra buques iraníes, la declaración de nuevas zonas restringidas por parte de Teherán y el bloqueo de puertos iraníes por fuerzas estadounidenses configuran un entorno donde las rutas marítimas “pueden ampliarse e intensificarse” en su nivel de riesgo. El Brent cotizaba cerca de 97 dólares, pero Goldman contempla un rango amplio: un escenario alcista de 120 y otro de 80 si las exportaciones se normalizan.
El gas natural y el diésel lideran las subidas La escalada del conflicto, que supera ya los seis meses, ha impulsado los precios de la energía de forma desigual. El gas natural y los productos refinados han subido más que el crudo, y el diésel —clave para transporte y actividad industrial— ha más que duplicado su precio en lo que va de año. Struyven señaló que los impactos sobre la oferta son mayores en estos mercados que en el del petróleo, por lo que Goldman recomienda a los inversionistas posiciones largas en gas natural global y en productos refinados como cobertura ante el riesgo geopolítico. China actúa como freno Goldman considera que China seguirá actuando como una “fuerza estabilizadora” en el mercado del crudo, reduciendo importaciones cuando los precios suben demasiado.
Sin embargo, Struyven advirtió que ese papel no se replica en el gas natural ni en los productos derivados del petróleo, donde la demanda china no amortigua las oscilaciones de precios con la misma intensidad. El banco concluye que la trayectoria del crudo dependerá de la evolución del conflicto en Ormuz y de la capacidad de los productores para mantener el flujo marítimo. En un mercado donde los riesgos operativos se han vuelto estructurales, los productos refinados y el gas natural podrían seguir marcando la pauta de volatilidad. Con información de Bloomberg