Las diferentes polémicas vividas entre los diferentes organismos de nuestro país y la Unión Europea relativas al uso de equipos de Huawei han obligado a que estas empresas comiencen su transición para depender cada vez menos del fabricante tecnológico. La Unión Europea, en consonancia con las órdenes que llegan desde Estados Unidos, lleva tiempo recomendando a todos los países miembros que dejen de usar equipos de Huawei en infraestructuras críticas. La razón es que, según explican, el Gobierno de China podría tener acceso a la información que se almacena en estos dispositivos en caso de urgencia, lo que podría suponer una importante ventaja competitiva en caso de conflicto. Pese a que España ha sido uno de los países que siempre ha rechazado esta idea, de forma progresiva comenzamos a ver cómo los organismos públicos comienzan a preparar su plan para desvincularse de esta compañía.
De hecho, el organismo nacional Red.es ya ha activado su plan para hacer lo propio, confirmando un despliegue progresivo que le llevará a desprenderse de los equipos de Huawei sin que esto suponga descuidar el mantenimiento de la red. Y aquí Telefónica tiene un papel clave, según han informado durante la mañana de hoy desde Cinco Días (El País). Dos contratos de más de 10 millones de euros Durante las últimas semanas, el organismo ha licitado dos contratos, cuyo valor conjunto ascendía hasta los 10,3 millones de euros. Una de las condiciones clave que aparecían en los dos contratos licitados es que las empresas que se postularan debían tener conocimientos específicos en los productos de la marca china para poder realizar las tareas de mantenimiento pertinentes para continuar ofreciendo el servicio.
El primero de los contratos se aprobó el pasado 6 de agosto, tuvo un presupuesto de 6 millones de euros, y se destinaba a la monitorización, operación y soporte técnico durante un periodo de 40 meses. Pocos días antes, el 30 de julio, Telefónica se llevó otro contrato por valor de algo más de 4 millones de euros para el mantenimiento de la capa 2 y 3 de la RedIRIS durante 38 meses. De este modo, el organismo público garantiza que la infraestructura actual, con equipos Huawei, podrá continuar operando con normalidad y con el mantenimiento adecuado. En la memoria que describe la licitación se recalca que los importes y los requisitos exigidos no se destinan a adquirir equipamiento del fabricante chino, sino que únicamente se busca asegurar la continuidad de los servicios mientras se realiza la transición.
Red.es busca nuevos fabricantes De forma paralela a lo ya mencionado, Red.es sacó una consulta al mercado el pasado mes de julio para conocer todas las soluciones comerciales, con independencia del fabricante que se encargase de su desarrollo, que pudieran sustituir su infraestructura actual. Una de las claves era tener nuevos equipos que estuvieran dotados de interfaces de hasta 400 Gbps. Los contratos firmados previamente ofrecen al ente público la posibilidad de evaluar todas las alternativas que propone el mercado para sustituir a los equipos de Huawei sin que el rendimiento de la red se vea afectado. Por delante, tiene de tiempo la duración de las licitaciones mencionadas previamente para iniciar una transición progresiva en la que se pueda continuar ofreciendo el servicio habitual sin que exista una interrupción drástica.
Un movimiento con el que se busca ofrecer una solución satisfactoria al veto que recibió el fabricante tecnológico por parte de Estados Unidos, y que posteriormente fue secundado desde Bruselas.