Trump propone llamar Nueva América a Nuevo México y choca con su gobernadora

Trump propone llamar Nueva América a Nuevo México y choca con su gobernadora

Donald Trump ha abierto un nuevo frente en su particular política de cambios de nombres geográficos. El presidente estadounidense publicó este domingo un mapa de Nuevo México en el que la palabra «México» aparecía tachada y sustituida por «América». La imagen fue posteriormente difundida por la cuenta oficial de la Casa Blanca, aunque hasta ahora no existe ninguna orden ejecutiva ni procedimiento formal para modificar el nombre del estado. La Casa Blanca ha amplificado la propuesta, pero no existe ninguna iniciativa legal para convertir Nuevo México en Nueva América Trump amplía su ofensiva de cambios de nombres Horas después del mapa, Trump afirmó que «mucha gente» había sugerido sustituir Nuevo México por Nueva América y calificó esta última denominación de «mucho más prestigiosa y hermosa».

El presidente acompañó su propuesta de una acusación contra el sistema electoral del estado, al que señaló como uno de los territorios con mayor fraude electoral, sin aportar pruebas en su mensaje. La iniciativa se inscribe en una estrategia que Trump ha repetido desde su regreso a la Casa Blanca. En enero de 2025 ordenó introducir la denominación Golfo de América en la nomenclatura federal estadounidense para sustituir al Golfo de México y recuperó el nombre de Monte McKinley para la montaña conocida como Denali. El pasado 27 de agosto dio un paso más al ordenar que el lago Ontario apareciera como Lago América en los sistemas oficiales estadounidenses.

Los cambios de nombre promovidos por Trump Lugar Denominación impulsada por Trump Fecha Situación Golfo de México Golfo de América 20 de enero de 2025 Cambio introducido en la nomenclatura federal de EEUU Denali Monte McKinley 20 de enero de 2025 Nombre federal restaurado; el parque mantiene Denali Lago Ontario Lago América 27 de agosto de 2026 Orden ejecutiva para los sistemas federales estadounidenses Nuevo México Nueva América 6 de septiembre de 2026 Propuesta política, sin orden ejecutiva ni procedimiento abierto La orden relativa al lago Ontario establece expresamente que el Departamento del Interior y el Board on Geographic Names deben actualizar el Geographic Names Information System estadounidense. El cambio, sin embargo, no obliga a Canadá ni a otros países a adoptar esa denominación. Nuevo México sería un caso distinto: no se trata de un accidente geográfico sino de uno de los 50 estados que forman EEUU La gobernadora: el nombre «no está en discusión» La respuesta de la gobernadora demócrata Michelle Lujan Grisham fue inmediata. «El nombre de Nuevo México no está en discusión», señaló, antes de recordar que la denominación existe desde antes del nacimiento de Estados Unidos. Lujan Grisham aprovechó además la polémica para atacar la gestión del presidente y acusarle de intentar desviar la atención de la guerra con Irán y de problemas económicos como el encarecimiento de la gasolina, la vivienda o los alimentos.

La reivindicación histórica de la gobernadora tiene una base ampliamente documentada. La presencia española permanente en la región se remonta a 1598 y la denominación Nuevo México es muy anterior a la incorporación del territorio a EEUU. El actual estado no ingresó formalmente en la Unión hasta el 6 de enero de 1912, cuando se convirtió en el número 47. La propia Constitución de Nuevo México establece expresamente en su primer artículo que el nombre del estado es New Mexico Trump no puede cambiar el nombre del estado por decreto Existe además una diferencia jurídica fundamental respecto al Lago América o el Golfo de América .

El presidente dispone de capacidad para ordenar cómo denomina el Gobierno federal estadounidense determinados accidentes geográficos, pero no puede cambiar unilateralmente el nombre constitucional de un estado. El artículo I de la Constitución de Nuevo México es explícito: «The name of this state is New Mexico». Por tanto, convertirlo oficialmente en Nueva América exigiría actuar sobre la propia Constitución estatal. Las reglas constitucionales de Nuevo México permiten que su Legislativo proponga una reforma que posteriormente debe someterse a los votantes.

No existe por el momento ningún proceso de este tipo relacionado con el cambio planteado por Trump. La acusación electoral lanzada por Trump se produce además en un estado que volvió a votar demócrata en las presidenciales de 2024. Kamala Harris obtuvo 478.802 votos , el 51,85%, frente a los 423.391 votos y el 45,85% conseguidos por Trump, según los resultados oficiales de la Secretaría de Estado de Nuevo México. Las autoridades electorales del estado mantienen, además, que no existe evidencia que sustente las teorías sobre un fraude electoral generalizado capaz de alterar los resultados de las elecciones.

Por ahora, Nueva América queda así en el terreno de la propuesta política y de la batalla simbólica emprendida por Trump sobre la nomenclatura geográfica estadounidense. A diferencia de sus decisiones sobre montañas, golfos o lagos, cualquier intento real de rebautizar Nuevo México tendría que superar primero al Legislativo y, finalmente, a los propios ciudadanos del estado.