Seguir a FinanzasDigital en Google El Gobierno venezolano aseguró este domingo que mantiene “pleno respeto” por los acuerdos petroleros vigentes con China y Rusia, en medio del revuelo generado por el pacto entre Caracas y Washington para explotar una quinta parte de las reservas de crudo del país, las mayores del mundo. La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, afirmó que las empresas mixtas donde participan compañías de ambos países “continuarán ejecutando sus actividades” y que los convenios existentes siguen vigentes. Consultada en Venevisión sobre si el nuevo acuerdo con Estados Unidos desplaza a los socios tradicionales, Henao insistió en que “Venezuela es muy respetuosa de esos acuerdos” y que las autorizaciones para actividades primarias permanecen en vigor. La declaración busca contener la inquietud generada por la afirmación reciente de la Casa Blanca, según la cual muchos de los yacimientos incluidos en el pacto “estaban previamente controlados u operados por empresas rusas y chinas”.
Más leídas Irán promete respuestas “más rápidas e intensas” a EEUU OPEP+ mantiene su producción en octubre El laberinto cambiario China exige garantías sobre sus intereses en los campos venezolanos La reacción de Pekín no tardó. El martes, el portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Guo Jiakun, pidió que se “salvaguarden” los intereses de China en Venezuela, después de que algunos medios informaran que el acuerdo entre Caracas y Washington podría afectar campos donde operaban las estatales Sinopec y CNPC. “Los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser protegidos”, dijo Guo, quien recordó que la cooperación bilateral está amparada por el derecho internacional y por las leyes de ambos países. La posición china confirma que el acuerdo con Estados Unidos no solo tiene implicaciones económicas y fiscales —como advirtió Francisco Monaldi en su análisis sobre NABEP y la estructura del contrato— sino también geopolíticas, al tocar áreas donde China y Rusia habían consolidado presencia operativa durante años. Reacomodo petrolero que abre interrogantes Las declaraciones de Henao buscan transmitir continuidad, pero no despejan las dudas sobre cómo se redistribuirá el control operativo en los campos involucrados.
Tampoco aclaran si las empresas mixtas con participación china y rusa conservarán los mismos niveles de actividad o si enfrentarán ajustes derivados del nuevo esquema con North American Blue Energy Partners (NABEP), la empresa de Alejandro Betancourt que firmó el acuerdo con Caracas y mantiene compromisos paralelos con Washington. Con información de EFE