Joan Garcia: Atento. Tuvo poco trabajo, pero cuando le llegó, lo resolvió con nota, como un disparo potente de Hadj Moussa. Koundé: Mejorado. El francés recuperó el carril derecho aprovechando la sanción de Eric Garcia y no desentonó.
Cubarsí: General. A pesar de sus 19 años, el central sostiene la defensa sin casi despeinarse. Christensen: Seguro. Flick apostó por su experiencia en el debut de Champions y el danés estuvo a la altura de lo que se espera de él.
Cancelo: Atrevido. El portugués ocupó el lateral zurdo en lugar de Espart y mostró galones. Defendió de maravilla y se sumó al ataque con criterio. Remató al palo un disparo con la zurda tras un gran recorte dentro del área.
Rodri: Metrónomo. Pese al vértigo que genera el ataque del Barça con su velocidad, el madrileño es quien da la pausa al balón antes de activarlo. Pedri: Infalible. El canario acierta en cada una de las acciones que toma con el balón en los pies.
Olmo: Vertical. El de Terrassa recuperó la titularidad en lugar de Fermín. Se asoció bien, peleó y buscó el gol con un disparo desde fuera del área que evitó el meta rival. Lamine: Diablo.
No marcó, pero hizo las diabluras de la tarde durante la primera mitad. Volvió loco al ex azulgana Mármol, hizo caños de pisada hacia atrás, croquetas. Raphinha: Líder. Se encargó de abrir el marcador con un golazo a los tres minutos.
Aprovechó una dejada de Lamine y, tras un amago, con el que dejó sentado a dos rivales, marcó el 1-0 en el minuto 3. Adeyemi: Acróbata. Titular en lugar de Gordon, el alemán aprovechó la oportunidad para reivindicarse con un golazo de rosca con la derecha que lo celebró estrenando su acrobacia de la voltereta atrás en el Camp Nou.