La operación supone una nueva intervención del organismo monetario después del abandono del régimen cambiario fijo y de la transición hacia un mercado flexible. El Banco Central considera que los últimos movimientos responden a sobresaltos que no se corresponden con los fundamentos de la economía y ha decidido reforzar la oferta de divisas a la banca. El tipo de cambio oficial alcanza los 12,64 bolivianos por dólar tras varias jornadas consecutivas de presión alcista El Banco Central sale a contener el mercado cambiario Las condiciones de la oferta de dólares , el tipo de cambio aplicable y las modalidades de participación quedarán encuadradas en el Reglamento de Operaciones Cambiarias aprobado mediante la Resolución de Directorio número 88/2026, del 26 de junio. El Banco Central aprobó posteriormente un reglamento específico de compra y venta de dólares que le permite intervenir directamente o mediante subastas cuando detecte movimientos extremos.
La autoridad monetaria ya había adelantado a finales de julio que utilizaría estas herramientas para evitar episodios de sobrerreacción, aunque aseguró que sus operaciones no buscarían situar el dólar en un nivel predeterminado. El objetivo declarado es amortiguar fluctuaciones excesivas dentro del nuevo sistema flexible. Evolución del dólar frente al boliviano Fecha Compra (Bs/USD) Venta (Bs/USD) 29 de junio 6,86 6,96 30 de junio 9,76 9,86 31 de julio 12,15 12,25 12 de agosto 11,71 11,81 9 de septiembre 12,64 12,74 Fuente: Banco Central de Bolivia. El cambio de escenario ha sido especialmente intenso.
El tipo de cambio permanecía antes de la reforma en el entorno de los 6,96 bolivianos por dólar en la referencia de venta. Tras la flexibilización, la cotización superó rápidamente los 10 bolivianos y cerró julio en 12,15 bolivianos en la referencia oficial de compra. Después de moderarse durante agosto, septiembre ha devuelto la presión alcista al mercado. La transición hacia un régimen flexible ha llevado al dólar desde niveles inferiores a siete bolivianos hasta superar los 12 en poco más de dos meses Bolivia retira liquidez para reducir la presión sobre el dólar La venta de divisas se suma a un endurecimiento de la política monetaria .
El Banco Central ha creado una Reserva Monetaria Restringida que obliga a los bancos múltiples y al banco público a mantener inmovilizado en el organismo un importe equivalente al 3% de determinados depósitos denominados en moneda nacional durante 180 días. Los recursos no serán remunerados y no podrán emplearse para cubrir el encaje legal, garantizar otras operaciones o computarse dentro de los activos líquidos de las entidades. La medida persigue retirar bolivianos del sistema para reducir tanto las presiones inflacionistas como la demanda de dólares . El Banco Central también ha suspendido temporalmente nuevas operaciones de compra de divisas después de que los recursos de alta liquidez de las reservas internacionales superasen los 1.000 millones de dólares.
A comienzos de septiembre, el organismo aseguraba disponer de más de 1.100 millones de dólares en activos de elevada liquidez para afrontar perturbaciones en el mercado. El Banco Central combina la venta de dólares con la retirada de liquidez en bolivianos para contener las tensiones cambiarias El acuerdo con el FMI todavía debe recibir la aprobación definitiva En paralelo, el Gobierno de Rodrigo Paz busca reforzar su posición financiera mediante un programa con el Fondo Monetario Internacional . Bolivia y el personal técnico del FMI alcanzaron el 29 de julio un acuerdo para un Servicio Ampliado de 36 meses por aproximadamente 1.900 millones de dólares . El acuerdo, sin embargo, todavía no equivale a un préstamo completamente desembolsado.
El propio FMI especificó que está sujeto a la aprobación de su Directorio Ejecutivo y al cumplimiento de determinadas acciones previas. El Ejecutivo boliviano remitió además el 3 de septiembre a la Asamblea Legislativa el proyecto necesario para aprobar el financiamiento. El organismo internacional espera que el programa permita reconstruir las reservas internacionales , corregir los desequilibrios fiscales y externos y modernizar los marcos monetario y cambiario. Además, calcula que podría movilizar financiación adicional del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos hasta configurar un paquete de más de 5.000 millones de dólares durante los tres años del programa.
La intervención de este miércoles se convierte así en una de las primeras pruebas relevantes de la capacidad del Banco Central de Bolivia para suavizar movimientos bruscos del dólar sin abandonar el nuevo régimen flexible, en un momento en el que la estabilidad cambiaria sigue siendo una de las principales prioridades económicas del país.