Danell Figueroa, la nueva pieza del Cuba Sub-23 de béisbol

Danell Figueroa, la nueva pieza del Cuba Sub-23 de béisbol

El nombre del joven de 22 años aparece entre los seis receptores convocados por la Federación Cubana de Béisbol y Sóftbol, en una nómina de 45 jugadores que comenzará a prepararse bajo la conducción de Guillermo Carmona. Su presencia dibuja una de esas historias que el béisbol suele esconder detrás de las líneas de cal, porque mientras Cuba busca armar una escuadra competitiva para el torneo universal, Figueroa llega desde otra orilla, con el guante formado en la isla y el oficio desarrollado en los circuitos profesionales de Estados Unidos. Nacido en Cuba, el receptor integró selecciones nacionales desde edades tempranas, participó en un Campeonato Panamericano Sub-15 y llegó a disputar la Serie Nacional con apenas 17 años, antes de continuar su formación en República Dominicana. A los 18 años firmó con los Rangers de Texas, organización en la que transitó por el béisbol profesional, y actualmente milita en la Frontier League con los Down East Bird Dawgs, experiencia que amplió su repertorio y endureció sus respuestas detrás del plato.

La receptoría, posición donde cada lanzamiento lleva el peso de una decisión y cada seña puede cambiar el rumbo de un inning, encuentra en Figueroa a un jugador cuyo principal aval radica en la defensa, el manejo de los pitchers y la potencia de su brazo. Con el paso de las temporadas también ha fortalecido su producción ofensiva, detalle que ensancha sus posibilidades en una competencia en la que el equilibrio entre seguridad defensiva y oportunidad con el madero suele separar a los equipos resistentes de los que se deshacen bajo presión. Su eventual llegada no sería, por tanto, una simple novedad en la lista, sino la incorporación de un pelotero que conoce códigos distintos del juego y puede aportar una mirada adquirida en escenarios ajenos, sin perder la memoria de aquellos primeros uniformes cubanos. Figueroa ya había mostrado disposición para representar nuevamente al país y, de acuerdo con los antecedentes conocidos, la Federación mantuvo comunicación con él desde comienzos de año, un contacto que ahora adquiere forma concreta con su inclusión en la preselección.

El desafío inmediato será ganarse un puesto en la nómina definitiva de 24 atletas, que deberá quedar conformada después del 20 de octubre, cuando concluya la etapa inicial de preparación y se acerque la hora de separar las expectativas de las certezas. Cuba debutará el 6 de noviembre frente a Corea del Sur y luego enfrentará a Sudáfrica, Japón, Venezuela y Gran Bretaña en el grupo B, un trayecto exigente para una generación llamada a probar cuánto talento puede convertir en resultados. mar/blc