Bloomberg Línea — Morgan Stanley (MS) Investment Management está ajustando sus apuestas a una economía en la que el crecimiento nominal y las tasas de interés podrían permanecer estructuralmente más altos, con la inteligencia artificial, Estados Unidos y la deuda de Brasil entre sus principales focos de inversión. La gestora considera que el crecimiento real puede mantenerse firme, apoyado por el mercado laboral, las mejoras de productividad y la inversión de capital. Ese cuadro favorece a las acciones, pero obliga a ser más selectivo en renta fija ante una inflación que todavía puede superar los objetivos de los bancos centrales. Entre sus principales posiciones activas, el Portfolio Solutions Group sobrepondera las acciones estadounidenses, las compañías pequeñas y medianas de ese país y los ganadores de la IA.
En bonos, mantiene una duración inferior a la referencia y favorece segmentos con mayor rendimiento, además de deuda emergente. Para Morgan Stanley Investment Management, “la pregunta clave de inversión para 2026 no es si el crecimiento colapsa, sino si los inversionistas pueden adaptarse a un mundo donde el crecimiento nominal y las tasas de interés se estabilicen en niveles estructuralmente más altos”. La IA amplía la apuesta más allá de las grandes tecnológicas La inteligencia artificial ocupa un lugar central. La firma sobrepondera a proveedores de infraestructura para IA, habilitadores de sistemas de agentes y compañías que adoptan esta tecnología, con una preferencia específica por el sector de defensa.
También mantiene una posición favorable en acciones de Estados Unidos. El paso desde los chats hacia agentes de IA es una pieza de esa tesis. Morgan Stanley calcula que una interacción convencional consume una unidad relativa de tokens, frente a cuatro en los agentes y 15 en sistemas multiagente. Esa diferencia implica mayores necesidades de capacidad informática a medida que crece su adopción. “Los agentes de IA impulsarán mayores requerimientos de capacidad informática”, sostienen los analistas.
La firma vincula esa demanda tanto al mayor consumo por usuario, porque los agentes pueden funcionar continuamente, como a nuevos casos de uso de la tecnología. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. La inversión acompaña esa expansión. Las estimaciones de gasto de capital para 2026 de Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Oracle habían sido revisadas un 36% al alza en el año hasta el 24 de junio, según los datos recogidos por Morgan Stanley Investment Management. La apuesta estadounidense tampoco termina en las grandes tecnológicas.
La gestora sobrepondera las compañías de pequeña y mediana capitalización ante la expectativa de que el crecimiento se extienda a más sectores y que avance la recuperación industrial doméstica. Las revisiones de beneficios respaldan esa lectura. En 2025, las sorpresas positivas estuvieron concentradas en tecnología, mientras que durante 2026 las mejoras se ampliaron hacia sectores cíclicos. Morgan Stanley favorece precisamente a los cíclicos frente a los defensivos en Estados Unidos.
Tasas más altas cambian el mapa de la renta fija El otro lado de la estrategia aparece en los bonos. Morgan Stanley mantiene un sesgo estructural hacia mayores rendimientos y considera que la inflación persistente, la fortaleza del mercado laboral y el crecimiento limitan el atractivo de asumir más duración en los bonos del Tesoro estadounidense. Las tasas de los bonos del Tesoro a dos y cinco años se encontraban cerca de la parte superior de su rango de un año al cierre de junio. El rendimiento a dos años era de 4,09% y el de cinco años de 4,13%, según las cifras del informe.
La presión, además, atraviesa la curva. Morgan Stanley atribuye la del tramo corto a una inflación más alta, la zona intermedia a las emisiones de los grandes grupos tecnológicos y el extremo largo a los problemas fiscales. Aun con ese sesgo, la firma se mantiene cerca de neutral en duración a los niveles actuales. “Los rendimientos de los bonos pueden fluctuar, pero esperamos que las primas por plazo sigan aumentando”, afirman los analistas, que relacionan ese movimiento con un crecimiento impulsado por la política fiscal, una inflación persistentemente superior al objetivo y mayor crecimiento nominal. En crédito, la selección gana peso.
Los diferenciales corporativos están cerca de mínimos históricos y la gestora mantiene una posición infraponderada en grado de inversión. Su mayor convicción en renta fija son los títulos respaldados por hipotecas y activos, mientras también sobrepondera préstamos bancarios. Brasil emerge entre las apuestas de mayor rendimiento Los mercados emergentes completan la estrategia. Morgan Stanley sobrepondera tanto la deuda emergente en moneda fuerte como en moneda local, pero dentro de esta última concentra su preferencia en Brasil, donde apuesta por bonos a tres años frente al efectivo.
La tesis parte de tasas superiores al 14% y de una inflación que la gestora sitúa cerca del objetivo de 3%. Aunque el ciclo de recortes perdió velocidad tras el repunte de la inflación general provocado por la energía, Morgan Stanley espera que la desinflación doméstica vuelva a imponerse y que los recortes se aceleren en el segundo semestre de 2026. “Esperamos que el banco central continúe recortando las tasas de interés”, sostienen los analistas. Según su escenario, unas tasas menores favorecerían el crecimiento, mejorarían el déficit fiscal y atraerían flujos de inversionistas, con respaldo adicional para la moneda local. El posicionamiento deja abiertas dos variables que atraviesan la cartera: hasta dónde pueden mantenerse firmes el crecimiento y los beneficios sin reavivar las presiones inflacionarias, y cuánto margen tendrán los bancos centrales para reducir tasas.
De ellas dependerá también la amplitud del mercado accionario y la evolución de las apuestas en duración.