El CEO de Rimac sabe mucho de deportivos y asegura que "aunque "los coches normales serán eléctricos, los deportivos seguirán utilizando motores de combustión"

El CEO de Rimac sabe mucho de deportivos y asegura que "aunque "los coches normales serán eléctricos, los deportivos seguirán utilizando motores de combustión"

Coches Eléctricos El CEO de Rimac sabe mucho de deportivos y asegura que "aunque "los coches normales serán eléctricos, los deportivos seguirán utilizando motores de combustión" Quien liderara Rimac, ahora está al frente de Bugatti y parece haber cambiado de opinión respecto a las mecánicas de los hiperdeportivos. Rimac no duda con el futuro de los supercoches. Híbridos y Eléctricos 11/09/2026 07:30 Actualizado a 11/09/2026 07:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora No se puede decir que Mate Rimac sea el inventor de los hiperdeportivos eléctricos, pero sí que es una de las personas que más ha hecho por este tipo de automóviles. Es precisamente por eso que llama poderosamente la atención lo que ha dicho en su entrevista más reciente: que el futuro del segmento no pasa por la electricidad, si no por mantener los motores de combustión. El CEO tiene claro el motivo y es que cree que los clientes que aspiran a ese tipo de coche no solo buscan rendimiento, quieren algo más, algo que solo un coche térmico puede aportar, incluso a pesar de que sobre el papel o mirando la hoja técnica un modelo de cero emisiones sea mejor. El Bugatti Tourbillon tiene un sistema híbrido con 1.800 CV.

Los eléctricos serán los coches normales Establece dos categorías diferenciadas: “En el caso de los coches convencionales y la gente común, la gran mayoría serán eléctricos. El segmento superior (desde los deportivos en adelante) seguirá utilizando motores de combustión durante mucho tiempo, exactamente igual que ocurre con los relojes. Apenas un 5 % de los relojes se fabrican en Suiza, pero allí es donde se genera el 90 % de los beneficios. Un Apple Watch o cualquier tipo de reloj inteligente puede hacer muchas más cosas, pero nadie pagará 200.000 dólares por él”.

Es un hecho que, a nivel de prestaciones, un coche eléctrico va a superar a uno de combustión equivalente. La forma en la que entregan la potencia, la posibilidad de integrar un motor en cada rueda, el reparto de par, etc. hace que sean más rápidos en aceleraciones, que sean más precisos en el paso por curva… en definitiva, técnicamente mejores. A pesar de ello, precisamente esa democratización de las prestaciones es algo que considera que le quita valor: “Puedes conseguir un coche de China por unos 50.000 dólares que es más rápido que cualquier deportivo de hace diez años. El rendimiento está pasando realmente a un segundo plano.

Se trata más bien de lo que yo llamo la celebración de la destreza humana. Al observar estos coches, aprecias el ingenio, el arte y la belleza que encierran”, explica. “El automóvil es, por así decirlo, el objeto más complejo que se puede comprar. Es arte, pero un arte que debe ser capaz de alcanzar las 250 millas por hora, ser seguro, generar carga aerodinámica, superar pruebas de choque y funcionar tanto en la nieve como en condiciones de calor extremo, entre otras cosas”, añade. Él mismo admite lo peculiar de la situación, teniendo en cuenta su pasado: “Resulta un tanto irónico que ahora esté fabricando el motor de combustión más grande del mundo.

Se da una situación curiosa en nuestras instalaciones de Croacia: en la misma línea de producción, se fabrica el coche eléctrico más potente del mundo justo al lado del motor de combustión más grande del mundo. A veces, la vida es así de extraña”. Fabricar el mejor coche posible Pero eso no significa que haya traicionado sus valores o lo que siempre ha defendido: “Lo que quiero hacer es fabricar los mejores automóviles del mundo, los más apasionantes, y tener la compañía automotriz más rentable del mundo en términos porcentuales”. Atendiendo a los números de la compañía, hay que darle la razón.

Actualmente se encuentra inmersa en la producción del Tourbillon, del que solo van a fabricarse 250 unidades. Cada una cuesta 3,8 millones de euros antes de incluir impuestos, pero la factura engorda de sobremanera con los extras que incluyen los clientes, que de media gastan entre 500.000 y 600.000 euros adicionales. Rimac tiene clara la explicación, según expone a CNBC : “Estos clientes buscan algo que sea realmente suyo, algo que conecte con ellos. Refleja su historia, su personalidad y sus preferencias, no es simplemente un coche.

Hay una historia detrás”. Temas Coches Eléctricos