La economía peruana podría crecer a un ritmo cercano al 6% anual una vez superado el fenómeno de El Niño, impulsada por condiciones excepcionales en los términos de intercambio y por el dinamismo de la inversión privada, según Carlos Prieto, gerente del Área de Estudios Económicos del BCP. “Después de El Niño el Perú puede crecer al 6%”, manifestó durante la presentación del reporte trimestral del banco peruano, según recoge la agencia Andina. VER MÁS: Perú blinda cinco penales de alta seguridad ante el avance del crimen organizado Prieto sostuvo que el crecimiento podría ubicarse por encima del promedio histórico del país. Si se excluye la década perdida de los años 80, el crecimiento promedio anual de Perú es de 4,2%, mientras que desde 1993 también alcanza el 4,2%. “La velocidad de crucero de la economía peruana sin El Niño estaría siendo ese 4,2%”, refirió. La expresión alude al ritmo al que la economía puede avanzar de manera sostenida sin necesidad de un impulso adicional.
El impulso de los commodities El escenario que plantea el BCP se apoya también en el actual nivel de los términos de intercambio, que se encuentran en máximos históricos. “Pero con estas condiciones excepcionales de términos de intercambio en máximos históricos deberíamos estar creciendo alrededor de dos puntos por encima de este crecimiento de largo plazo, alrededor de 6%”, enfatizó Prieto. El economista señaló que la combinación de elevados precios de exportación, inversión privada y un mayor impulso de la inversión pública permitió en otros períodos que Perú alcanzara tasas de expansión de hasta casi 6,5% anual. “Pasó luego en la Segunda Guerra Mundial y también entre los años 2004 y 2013 con el boom de los commodities”, dijo. Prieto consideró que el país atraviesa actualmente un segundo ciclo favorable para las materias primas. Sin embargo, advirtió que no sería conveniente esperar a que termine El Niño para avanzar con reformas y proyectos pendientes. “Aún así, no podemos esperar que pase El Niño para destrabar una serie de proyectos que están paralizados, ni para desregular la economía”, aseveró.
Inversión privada, el motor La inversión privada aparece como uno de los principales soportes de la aceleración prevista por el BCP. Prieto destacó que en el segundo trimestre de este año creció 18%. “Son varios trimestres creciendo a tasas de dos dígitos, sin embargo, la inversión privada como porcentaje del PBI aún está por debajo de su promedio de mediano plazo en los últimos 20 años”, dijo. Según el ejecutivo, todavía existe espacio para que la inversión privada mantenga tasas de crecimiento elevadas durante varios años. A esto se suma un importante superávit de cuenta corriente, señaló.
La demanda interna también muestra un mayor dinamismo. Según Prieto, crecería por encima del 5% por segundo año consecutivo al cierre de 2026. En ese contexto, el BCP considera que la economía peruana podría recuperar un ritmo de expansión superior al promedio de largo plazo una vez que desaparezcan los efectos de El Niño, con la inversión privada y el contexto favorable para las materias primas como principales apoyos.