Seguir a FinanzasDigital en Google La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, afirmó que la tasa de interés neutral del 2,5% —el nivel que ni estimula ni frena la economía— es una referencia teórica que no sirve para guiar la política monetaria en el contexto actual, marcado por presiones inflacionarias persistentes y la inestabilidad derivada de la guerra de Irán. Lagarde explicó que el cálculo del tipo neutral está pensado para situaciones de estabilidad, mientras que la economía europea enfrenta perturbaciones que alteran su funcionamiento. “En las circunstancias actuales, no le otorgamos una gran importancia al tipo neutral”, dijo durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno celebrada en Berlín. La presidenta del BCE no descartó subidas adicionales por encima del 2,5%, incluso si ello implica un freno al crecimiento. Reiteró que las decisiones se tomarán reunión a reunión, sin comprometer una senda específica, y que el objetivo sigue siendo llevar la inflación al 2%.
Más leídas Tasa de Cambio BCV 10 de septiembre de 2026: 827,7371 Bs/USD (+0,931%) Bono de Corresponsabilidad y Formación de septiembre varía según el organismo: Bs. 95.760 Operatividad aérea sube a 49% en Maiquetía Alta incertidumbre Lagarde insistió en que la incertidumbre global —marcada por tensiones geopolíticas y movimientos bruscos en los precios— hace que prever un rumbo concreto de los tipos sea contraproducente. “Nos encontramos en un contexto de incertidumbre que puede cambiar las cosas casi de la noche a la mañana”, afirmó. También subrayó la independencia del BCE frente a las expectativas del mercado: “Los mercados hacen lo que tienen que hacer, y nosotros hacemos lo que tenemos que hacer”. Menos inflación, pero más persistente El BCE decidió este jueves subir los tipos en 25 puntos básicos, hasta el 2,5%, en respuesta a la presión inflacionaria. Lagarde explicó que los datos recientes muestran una inflación menos intensa en el corto plazo, pero más persistente de lo previsto.
Las nuevas proyecciones sitúan la inflación de la eurozona en 3% en 2026, 2,5% en 2027 y 2,1% en 2028, con revisiones al alza para los dos últimos años. “Nos ha sorprendido la evolución de la inflación, especialmente en alimentos. No obstante, creemos que será más persistente”, señaló. Lagarde destacó que el crecimiento económico también ha mostrado mayor resiliencia, lo que llevó al BCE a revisar al alza sus previsiones. Con información de Europa Press