En declaraciones al sitio web iraní Nournews, el funcionario aseguró que la información disponible apunta a que redes vinculadas a capitales emiratíes están estudiando y realizando operaciones inmobiliarias en determinadas zonas del sur de Siria y del sur del Líbano, y afirmó que el volumen y la extensión geográfica de estas actividades impiden considerarlas como una actividad económica convencional. “La guerra, el desplazamiento de población y la destrucción de infraestructuras generan condiciones en las que las familias afectadas pueden verse obligadas a vender sus viviendas y terrenos para cubrir sus necesidades básicas”, avisa el funcionario y añade que si, al mismo tiempo, capital extranjero entra en estas zonas, las operaciones dejarían de ser simples transacciones inmobiliarias para convertirse en un asunto de carácter geopolítico y de seguridad. Sostuvo que la adquisición de terrenos y propiedades en zonas concretas, coincidiendo con las operaciones militares israelíes, apunta a una posible planificación y coordinación entre Abu Dabi y Tel Aviv para impulsar un proyecto específico con dimensiones de seguridad . En referencia a la presencia y las operaciones militares israelíes en ambas áreas, señaló que Israel intenta consolidar nuevas condiciones sobre el terreno. En cuanto a Siria, destacó la evolución de las zonas adyacentes a los Altos del Golán y la expansión de la presencia israelí en el sur del país árabe.
Sobre el Líbano, indicó la presencia militar israelí en partes del sur y los intentos de establecer una nueva profundidad de seguridad, lo que genera una gran incertidumbre sobre el futuro de estas áreas. En este contexto, hizo referencia a las relaciones de seguridad e inteligencia entre Emiratos e Israel y al reciente informe del diario hebreo Haaretz sobre una supuesta advertencia del presidente de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), el sheij Mohamed bin Zayed, al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu antes de la operación del 7 de octubre. Al margen de las discrepancias sobre los detalles de esa información, que Emiratos no habría desmentido, el funcionario afirmó que las relaciones de seguridad, inteligencia y económicas entre ambas partes son conocidas. Por ello, consideró que la entrada de capital emiratí para adquirir terrenos y propiedades en zonas adyacentes a territorios bajo control israelí o afectadas por la ocupación “no resulta inesperada”.
Irán condena visita de Netanyahu a Siria; avisa sobre expansionismo israelí | HISPANTV Irán condena la visita “ilegal” de responsables israelíes al sur de Siria, calificándola de una acción provocadora destinada a ampliar la ocupación del territorio sirio. Sobre el sur del Líbano, señaló que una parte importante de la población de estas zonas ha sido desplazada durante la guerra y que numerosas familias afrontan la destrucción de sus viviendas, la pérdida de sus fuentes de ingresos y graves dificultades económicas. En estas circunstancias, añadió, la venta de terrenos no necesariamente responde a una decisión económica normal, ya que la presión financiera puede obligar a los propietarios a desprenderse de bienes que, en condiciones normales, no estarían dispuestos a vender. Por ello, consideró significativo que el Gobierno libanés haya decidido restringir las operaciones inmobiliarias en las zonas ocupadas, al entender que esta medida refleja la preocupación de las autoridades ante la posibilidad de que las consecuencias de la guerra se traduzcan en cambios permanentes en la propiedad de la tierra.
Respecto al sur de Siria, advirtió de que, si las condiciones militares creadas por Israel van acompañadas de la entrada de capital extranjero y de un cambio gradual en la propiedad de los terrenos, podría producirse una división de funciones: Israel establecería las condiciones de seguridad sobre el terreno, mientras que las redes económicas de sus aliados, incluido el capital emiratí, contribuirían posteriormente a consolidar parte de esa situación. Finalmente, el funcionario afirmó que el objetivo de Israel, al que calificó de “régimen ocupante y expansionista”, no sería únicamente modificar el equilibrio militar en la región, sino también alterar la propiedad de las tierras y la composición demográfica de los países de la zona en beneficio de los ocupantes. A su juicio, si la ocupación iniciada sobre el terreno mediante la creación de zonas de seguridad continúa en el mercado inmobiliario con la participación de países como Emiratos, ello demostraría que la expansión de la ocupación israelí está adoptando formas más complejas. “Si desde ahora no se hace frente a esta tendencia y no aumenta el coste de la agresión y la ocupación para Israel y sus aliados, no está claro quién será, al término de la guerra, el propietario de las tierras cuyos legítimos dueños hoy no pueden regresar o conservar sus propiedades debido a la guerra y el desplazamiento”, concluyó. Israel ha llevado a cabo repetidas agresiones contra el territorio sirio desde la caída del presidente sirio, Bashar al-Asad.
Netanyahu ha ordenado a sus fuerzas avanzar más en territorio sirio, con el objetivo de tomar el control de varios puntos estratégicamente significativos en la zona. Israel ha intensificado su presencia en Siria al tomar control de la zona de separación que divide los altos del Golán ocupados del resto del territorio sirio, violando así las disposiciones del Acuerdo de Desconexión de 1974. Israel penetra hasta unos 40 kilómetros de Damasco, en Siria Netanyahu ordenó en agosto ampliar aún más la zona de seguridad existente en el sur del Líbano, bajo la excusa de lo que denomina amenaza del movimiento Hezbolá. Israel asevera que no deja el sur del Líbano: Nunca nos retiraremos ncl/tmv