Comprar una entrada Silver para el Gran Premio de España de Fórmula 1 en Madring y descubrir después que la aplicación muestra una Bronze. Eso es exactamente lo que le ha ocurrido a uno de nuestros compañeros de ADSLZone. Este compró dos pases de la categoría superior y asegura no haber solicitado ni autorizado ningún cambio. Sin embargo, en la aplicación aparece como Bronze, y por lo que parece, no es un caso aislado.
La diferencia no es simplemente un nombre o un color distinto en la entrada. La propia web oficial de Madring describe Silver como una categoría situada en curvas y áreas estratégicas, con buena visibilidad. Por su parte, Bronze es una modalidad más asequible con una “visibilidad variable según sector”. Compró Silver, pero cuando llegaron las entradas aparecía Bronze La cosa estaba bastante clara, esta persona compró dos entradas Silver a través de Fever, recibiendo inmediatamente la confirmación por correo electrónico.
Semanas después, cuando ya estaban disponibles los pases definitivos, la categoría que aparecía en los mismos ya no era Silver, era Bronze. Por si fuera poco, Consumidor Global ha documentado el mismo caso y recoge además otro antecedente de un usuario que asegura haber sufrido una recolocación a peor en un evento de Fórmula E gestionado mediante Fever. Como suele ser habitual en estos casos, la plataforma no ha respondido al citado medio en el momento de publicar su información. En Incidencias revisaron los correos y dejaron el caso en manos de un responsable El afectado decidió no conformarse únicamente con los canales digitales, ya que sabemos que en muchos casos dejan bastante que desear, y acudió personalmente al área de Incidencias situada en la zona sur de IFEMA.
Según nos ha contado, llevaba los correos impresos que acreditaban la compra original. El personal revisó también en su propio móvil los mensajes originales y el identificador del ticket de la incidencia abierta anteriormente. Según nos cuenta, se sorprendieron bastante de la situación. Eso sí, tras comprobar todo, le explicaron que no podían darle allí una solución definitiva y que el caso debía ser revisado por un responsable, que posteriormente contestaría por correo electrónico.
Sobre esto, nuestro compañero confirma que su experiencia con el personal de atención presencial fue buena. Le atendieron rápidamente, revisaron la documentación y le explicaron cómo presentar una reclamación. Al menos otros dos asistentes aseguraron haber sufrido lo mismo Para su sorpresa, mientras estaba en su zona para ver la carrera, preguntó a otros espectadores por sus entradas. Al menos dos asistentes cercanos le confirmaron que habían adquirido entradas Silver y que finalmente tenían Bronze.
Hablamos de testimonios directos recabados directamente en el recinto. No nos permite extrapolar a la cantidad exacta de gente afectada por este cambio de categoría, pero tiene pinta de que han sido bastantes. La información publicada por Consumidor Global habla igualmente de “varios compradores” que denuncian cambios de categoría o ubicación. La ley de consumo también da importancia a lo que se ofreció al comprador El artículo 61 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios confirma que las prestaciones y condiciones incluidas en una oferta son exigibles por el consumidor y deben tenerse en cuenta para determinar la conformidad con el contrato.
Esto no nos permite concluir directamente que Fever o el promotor hayan cometido una infracción, pero sí explica por qué guardar el correo de confirmación donde consta Silver puede ser fundamental. Que en el pase final ponga una cosa no cambia lo que se contrató y confirmó en el momento inicial. Finalmente, el afectado pidió la hoja oficial de reclamaciones de la Comunidad de Madrid, que rellenó y firmó. Ahora tendrá que presentarla ante las autoridades de consumo y esperar una resolución favorable.
Ahora queda conocer la parte importante, qué solución ofrecerá Fever y la organización cuando tengan que responder a algo que el cliente puede acreditar con todas las de la ley.