Las pantallas se han convertido en uno de los grandes objetos de polémica en el ámbito familiar, como consecuencia de las dudas que existen en torno a sus beneficios en los niños. La Asociación Española de Pediatría ha actualizado su guía para que tengamos más información sobre cuándo son recomendables y cuándo no. El uso de pantallas en los menores de edad siempre ha sido uno de los temas que ha generado una mayor polémica en las familias. El desconocimiento que ha existido siempre en torno a los riesgos que asumimos cuando estamos expuestos a ellos ha provocado que asumamos más riesgos de la cuenta sin motivo aparente.
La Asociación Española de Pediatría, consciente de la situación, ha actualizado recientemente la guía sobre el uso de pantallas en su página web. De este modo, tenemos cuáles son las recomendaciones basadas en la edad y su relación con el uso de las pantallas. Siguiéndolas, podremos estar añadiendo un extra de seguridad a la hora de proteger la salud de los más pequeños. Las recomendaciones de la AEP Como ya hemos mencionado, en función de la edad existen una serie de recomendaciones que debemos seguir.
La Asociación Española de Pediatría nos ofrece las siguientes recomendaciones, todas ellas tienen que ser tenidas en cuenta para evitar problemas innecesarios con la salud de los pequeños: - De 0 a 6 años: En esta edad no se recomienda el uso de ninguna pantalla. La única excepción es cuando se usan para fines concretos de carácter social, como una videollamada o para ver un cuento, pero siempre acompañados de un adulto. - De 7 a 12 años: El tiempo máximo de uso para los niños de esta edad es de una hora diaria, y en esta hora se incluye el periodo escolar. Además, se deben establecer límites de contenido, de tiempo y lugar de uso. - De 13 a 16 años: El límite máximo es de dos horas diarias, incluyendo el período escolar. Es aconsejable que durante todo el tiempo se esté acompañado de un adulto que pueda supervisar qué se hace con el dispositivo.
Además, también es aconsejable que se retrase todo lo posible la posesión del primer móvil inteligente. La figura de los padres, fundamental Una vez hemos explicado todo lo anterior, no podemos olvidar que otro de los consejos que ofrece dicha asociación de manera transversal a todas las edades es que la participación de la familia en todo este proceso es fundamental. Es esencial que en momentos compartidos, como durante las comidas o las cenas, los niños tengan referentes saludables en el ámbito tecnológico. Esto quiere decir que es recomendable que los padres no usen los dispositivos móviles cuando están con los hijos.
Las recomendaciones mencionadas previamente no van a tener impacto si todos los miembros de la familia no se involucran en el cuidado de los más pequeños de la casa en todo lo que tiene que ver con el uso de las pantallas. En un contexto como el actual, en el que existen tantos dispositivos y tantas tentaciones, tener en cuenta este elemento es clave con el objetivo de obtener el mejor resultado posible en esta materia.