La inteligencia artificial ya corre en la Fórmula 1: así detecta fallos en segundos

La inteligencia artificial ya corre en la Fórmula 1: así detecta fallos en segundos

Cuando un Fórmula 1 sale a pista, la competición no ocurre únicamente entre los pilotos. Detrás de cada frenada, aceleración o cambio de dirección existe otra carrera protagonizada por ingenieros, servidores, redes y enormes cantidades de información que deben procesarse prácticamente en tiempo real. Los monoplazas actuales incorporan más de 300 sensores que registran variables como aceleración, fuerzas G, frenada, dirección, funcionamiento de distintos componentes y numerosos parámetros relacionados con el rendimiento. En conjunto, permiten generar más de 1,1 millones de puntos de telemetría por segundo.

La escala aumenta todavía más durante un Gran Premio. La infraestructura tecnológica de la Fórmula 1 puede mover entre 600 y 650 terabytes de información por evento, incluyendo telemetría, vídeo, audio, cronometraje y los datos necesarios para producir y distribuir la competición por todo el mundo. El desafío ya no consiste simplemente en recopilar información, sino en localizar rápidamente el dato que importa cuando algo empieza a fallar. © Magnific Una IA para encontrar problemas en minutos Una de las herramientas más interesantes desarrolladas por la Fórmula 1 junto con Amazon Web Services es el RCA Assistant, un asistente de análisis de causa raíz construido con Amazon Bedrock. Su función no es decidir la estrategia de un piloto ni controlar un monoplaza.

Está diseñado para ayudar a los ingenieros de sistemas de la F1 a investigar problemas técnicos dentro de la enorme infraestructura informática que sostiene cada carrera. Cuando aparece una anomalía, los especialistas pueden consultar al sistema mediante lenguaje natural y analizar registros procedentes de redes, aplicaciones e infraestructura sin tener que revisar manualmente enormes cantidades de información. Antes, investigar determinados problemas recurrentes podía implicar días de trabajo repartidos entre diferentes especialistas. AWS explica que el sistema puede reducir algunos procesos de investigación que anteriormente duraban semanas a cuestión de minutos.

La ventaja está precisamente en combinar información que normalmente tendría que analizarse por separado. Un mismo ingeniero puede explorar diferentes fuentes y obtener rápidamente pistas sobre dónde se encuentra la causa de una incidencia. Un centro tecnológico que viaja con la Fórmula 1 Parte de toda esta infraestructura se desplaza físicamente a cada circuito. El Event Technical Centre (ETC) funciona como un centro tecnológico portátil desde el que se gestionan sistemas esenciales durante el Gran Premio.

Cuenta con alrededor de 750 dispositivos y más de 40 sistemas de software que deben trabajar de manera coordinada. Hasta hace poco, ciertos procesos relacionados con la telemetría debían enviar información desde el circuito hasta las instalaciones de la Fórmula 1 en Reino Unido y posteriormente devolverla. En una competición en la que cada milisegundo importa, esa distancia introduce una latencia innecesaria. Por ese motivo, la organización está trasladando cada vez más procesamiento directamente al circuito mediante infraestructura virtualizada, reduciendo el recorrido que deben realizar los datos.

Visualizes Formula 1 telemetry on a track map https://t.co/Z7lSKjucTL pic.twitter.com/hKZuMfcupA Tom Dörr (@tom_doerr) February 8, 2026 Inteligencia artificial también dentro de los equipos La Fórmula 1 también está experimentando con hardware específicamente preparado para ejecutar tareas de inteligencia artificial. Lee Wright, director asociado de IT de la organización, explicó que determinadas pruebas realizadas con unidades de procesamiento neuronal o NPU permitieron reducir alrededor de un 30% el tiempo necesario para algunos modelos y tareas concretas de análisis. Lenovo, socio tecnológico de la Fórmula 1, proporciona desde estaciones de trabajo hasta servidores, almacenamiento e infraestructura de computación. También aparecen sistemas de refrigeración líquida como Lenovo Neptune, destinados a controlar las temperaturas de equipos de alto rendimiento y aumentar la densidad de cálculo.

El siguiente paso: detectar el fallo antes de que ocurra La enorme cantidad de información de la Fórmula 1 también plantea un desafío de seguridad. Los datos de los equipos tienen un enorme valor competitivo y parte de ellos están cifrados para limitar estrictamente quién puede acceder a su contenido. La IA se está utilizando, por ahora, principalmente para acelerar análisis, encontrar anomalías y reducir los tiempos necesarios para resolver problemas tecnológicos. Pero el siguiente paso resulta evidente: pasar de explicar por qué ocurrió un fallo a predecirlo antes de que llegue a producirse.

En una competición donde una milésima puede separar una victoria de una derrota, analizar millones de datos más rápido ya supone una ventaja. Anticiparse al problema antes de que aparezca podría ser el siguiente gran salto. Fuente: 20 Bits.