Texas batió récords de demanda eléctrica sin apagones: las baterías fueron la clave

Texas batió récords de demanda eléctrica sin apagones: las baterías fueron la clave

De 857 MW a más de 21 GW de baterías La red eléctrica de Texas cambió radicalmente en apenas cinco años. En 2021 contaba con unos 857 MW de almacenamiento en baterías. Para julio de 2026, esa capacidad rondaba ya los 21,7 GW, aproximadamente 25 veces más. A este crecimiento se sumó una expansión muy fuerte de la energía solar, que durante el verano alcanzó niveles récord y llegó incluso a superar al carbón en generación mensual.

La combinación funciona de manera sencilla: las baterías se cargan durante las horas de mayor producción solar y liberan esa energía al final de la tarde, cuando el sol empieza a desaparecer pero la demanda eléctrica continúa siendo muy alta. © CBC News: The National Youtube. El récord llegó con más de 91.000 MW de consumo El 22 de julio, Texas alcanzó un nuevo máximo histórico de demanda eléctrica, con aproximadamente 91.308 MW. El pico llegó alrededor de las 18 horas, un momento especialmente complicado para una red con mucha generación solar porque coincide con el inicio de la caída de producción fotovoltaica. El gas natural continuó teniendo un papel central, pero la energía solar aportó una parte importante de la electricidad necesaria y las baterías actuaron como puente durante la transición hacia la noche.

Unas semanas después, las baterías llegaron a descargar más de 13.000 MW simultáneamente, marcando otro récord dentro de la red texana. Las baterías están cambiando la forma de gestionar la red Uno de los grandes problemas de la energía solar es la denominada “curva del pato”. Durante el mediodía puede existir abundancia de electricidad barata, mientras que al caer el sol la producción disminuye rápidamente justo cuando muchas personas vuelven a sus hogares, encienden el aire acondicionado y aumenta el consumo. Las baterías permiten desplazar parte de esa electricidad desde las horas de abundancia hacia las horas de mayor necesidad.

De esta manera, Texas consiguió soportar niveles récord de consumo sin tener que recurrir a las peticiones de ahorro voluntario que fueron habituales durante episodios críticos de años anteriores. El próximo desafío será una demanda todavía mayor Texas no es el único lugar que está apostando por el almacenamiento. California lleva años expandiendo sus sistemas de baterías y Europa también está aumentando rápidamente su capacidad instalada, impulsada por el crecimiento de las energías renovables. Sin embargo, Texas se ha convertido en uno de los mayores laboratorios del mundo para comprobar qué ocurre cuando grandes cantidades de baterías se integran en una red eléctrica sometida a temperaturas extremas y una demanda creciente.

El desafío será mantener ese ritmo. Los centros de datos, la inteligencia artificial, la electrificación del transporte y el aumento del uso del aire acondicionado están elevando rápidamente el consumo eléctrico. ERCOT ya proyecta que la demanda de Texas podría crecer de forma extraordinaria durante los próximos años. La pregunta ya no es si las baterías pueden ayudar a estabilizar una red eléctrica.

Este verano demostraron que pueden hacerlo. La cuestión ahora es si su despliegue podrá crecer tan rápido como la demanda de electricidad. Fuente: Xataka.