PASO 2027: por qué Milei quiere eliminar las elecciones primarias obligatorias en Argentina

PASO 2027: por qué Milei quiere eliminar las elecciones primarias obligatorias en Argentina

Buenos Aires — Las intenciones de Javier Milei de eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de cara a 2027 enfrentan este martes una instancia clave. El Senado reactivará el debate en comisión de la reforma electoral y en el oficialismo continúan las negociaciones con los bloques de la oposición dialoguista para avanzar con la eliminación o suspensión de las primarias. Se trata de una instancia que podría permitirle a la oposición peronista dirimir sus internas y construir una coalición, lo que implicaría un escenario más desafiante en las presidenciales de octubre del 2027 para La Libertad Avanza de Milei. Qué propone cambiar Milei en la reforma electoral La reforma electoral que propone Milei apunta a cinco ejes centrales: - Eliminar definitivamente las PASO, que ya fueron suspendidas en previo a las elecciones legislativas del 2025. - Modificar el financiamiento de las campañas: eliminar los aportes del Estado a los partidos políticos, aumentar el tope de aportes privados y suprimir los límites de gastos. - Incorporar el requisito de Ficha Limpia, que impide las candidaturas de personas condenadas por un delito doloso. - Eliminar el debate obligatorio de candidatos presidenciales y modificar la Boleta Única Papel para incorporar un casillero que permita votar todas las categorías de un mismo partido. - Flexibilizar las restricciones durante la veda electoral, tanto para la publicación de encuestas como para la publicidad en medios de comunicación.

De todos esos frentes, el más sensible a los intereses del Gobierno de Milei es el que remite a la eliminación o suspensión de las PASO. Sin esa instancia, la probabilidad de enfrentar en 2027 a un peronismo unificado se diluye, alimentando a su vez las expectativas de reelección. Para alcanzar ese objetivo, desde el Gobierno apuntan al factor económico. Aseguran que la eliminación o suspensión de las primarias le permitiría al país ahorrar unos US$200 millones.

Aunque esa cifra fue recientemente puesta en duda por un estudio privado. La semana pasada, un informe de la Fundación Éforo calculó que el gasto electoral de 2025 fue un 3% menor (ARS$14.478 millones) que el de las legislativas de 2021. En dólares, la cifra equivale a unos US$9,5 millones, apenas una fracción respecto de los US$200 millones que anticipó en abril el jefe de Gabinete, Diego Santilli. En 2025, precisó el trabajo titulado ‘Políticas Electorales en Argentina’, el Gasto destinado a los partidos políticos y a la política electoral fue de ARS$468.083 millones, un 0,05% del PBI.

A pesar de que el año pasado hubo un único despliegue logístico, ese gasto fue apenas 3% inferior al de 2021, cuando se financiaron dos instancias electorales, y un 58% más elevado que el de las elecciones legislativas de 2009 (ARS$296.967 millones), las últimas sin primarias. “El costo de una elección nacional no volvió a los niveles previos a las PASO”, sintetizó el estudio. El motivo, añadió Fundación Éforo, puede encontrarse en factores logísticos. Es que si bien el financiamiento directo a los partidos y la impresión de boletas “efectivamente capturaron el ahorro de no realizar elecciones primarias”, el estudio marcó que “ese ahorro fue neutralizado por el incremento del servicio logístico, que registró su mayor costo histórico”. En 2025, detalló, la logística del Correo Argentino alcanzó los ARS$225.113 millones, el 48% del gasto electoral del año, pese a haberse realizado una sola jornada de votación. “El ahorro por no realizar las PASO se concentró en las transferencias.

Este rubro —que incluye la impresión de boletas, los aportes extraordinarios de campaña y el operativo de seguridad— cayó ARS$129.652 millones respecto de 2023. Sin embargo, ese ahorro fue neutralizado por el incremento del servicio logístico”, expresó el informe de Fundación Éforo. Cómo impactaron las PASO de 2019 y 2023 en los mercados Aun así, la experiencia reciente en Argentina demuestra que el impacto económico de una PASO es difícil de dimensionar. Las contundentes derrotas que cosecharon los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández en 2019 y 2023 precipitaron cambios de expectativas y decisiones de política económica que aún perduran hasta hoy.

En 2019, el revés que sufrió Macri en las urnas propició la segunda mayor caída bursátil de un país en la historia reciente al derrumbarse casi un 48% en dólares. Además, provocó un salto abrupto del tipo de cambio y una sangría de depósitos que llevó a reinstalar restricciones cambiarias que aun no terminaron de ser eliminadas. En 2023, el por entonces ministro de Economía y candidato presidencial Sergio Massa también debió convalidar un salto cambiario y puso en marcha un conjunto de medidas para mejorar el poder adquisitivo de los argentinos. Según estimaciones privadas, el llamado ‘Plan Platita’ demandó alrededor de 1 a 1,5 puntos del PBI en emisión monetaria.