Terremoto pone bajo presión los arriendos en Colombia: demanda subió hasta 43% en estas ciudades

Terremoto pone bajo presión los arriendos en Colombia: demanda subió hasta 43% en estas ciudades

Bogotá — El terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto comenzó a generar presión sobre el mercado de vivienda en alquiler de varias ciudades colombianas, debido al aumento de hogares que buscan alternativas habitacionales después de la emergencia. De acuerdo con información reportada por El Colombiano, los registros del portal de vivienda Fincaraíz muestran que las búsquedas y sesiones relacionadas con viviendas en alquiler aumentaron durante agosto en las cinco capitales más afectadas por el movimiento telúrico. El mayor incremento se registró en Armenia, con 43%, seguida por Quibdó, con 37%; Cali, con 36%; Manizales, con 34%, y Pereira, con 22%, según los datos citados por el medio. Arriendos suben hasta 50% en zonas afectadas El aumento de la demanda se produjo al mismo tiempo que se redujo la oferta disponible de viviendas en las zonas con mayor impacto del terremoto.

Según lo reportado por El Colombiano, las viviendas que quedaron inhabitables o presentaron daños estructurales pueden salir temporalmente del mercado mientras se realizan reparaciones. A esto se suma que parte de los inmuebles que estaban desocupados fueron rápidamente ocupados por familias que necesitaban reubicarse. Esta situación generó un desequilibrio entre la oferta y la demanda, que comenzó a trasladarse a los precios de los alquileres. Se reportaron casos de propietarios u oferentes que estarían aumentando los precios de los arriendos entre 30% y 50% frente a sus valores habituales, en medio de la elevada necesidad de vivienda generada por la emergencia.

Cali concentra una parte importante de la presión Cali es una de las ciudades donde el impacto sobre el mercado de alquiler ha sido particularmente fuerte. Según la información citada por El Colombiano, cerca de 12.000 familias quedaron sin vivienda después de la emergencia. Martha Valencia, CEO de Fincaraíz, explicó a ese medio que el terremoto modificó la relación entre oferta y demanda inmobiliaria en la región. “El incremento en las búsquedas de arriendos muestra un fenómeno que desafía la capacidad actual del mercado para proveer la cantidad de unidades que se están necesitando. En el caso de Cali, estamos hablando de cerca de 12.000 familias buscando alternativas habitacionales al mismo tiempo”.

La ejecutiva señaló además que una parte importante de los hogares afectados en Cali pertenece a segmentos de ingresos medios, particularmente de los estratos 4 y 5, lo que amplió la presión sobre distintos tipos de vivienda. Subsidios de arriendo y presión sobre los precios Los damnificados comenzaron a recibir subsidios de arrendamiento como parte de las medidas de atención a la emergencia. Estos apoyos pueden alcanzar COP$1.250.000 mensuales durante tres meses. Sin embargo, Fincaraíz considera que el subsidio no es el principal factor detrás del incremento de los cánones. “El subsidio representa un alivio importante para las familias afectadas, pero no es lo que está presionando los precios.

El factor determinante es la relación entre oferta y demanda: tenemos miles de familias buscando vivienda de manera simultánea y muy pocas unidades disponibles”, dijo Valencia. La presión sobre el mercado también comenzó a trasladarse hacia municipios y ciudades intermedias cercanas a las zonas más afectadas. Según Fincaraíz, Palmira, Dosquebradas e Ibagué aparecen como alternativas con mayor capacidad y disponibilidad de vivienda en alquiler para los hogares que necesitan reubicarse. La búsqueda de vivienda también cambió La emergencia también habría modificado las preferencias de los hogares que buscan vivienda.

El comportamiento registrado por la plataforma muestra un aumento en la búsqueda de casas frente a apartamentos, especialmente cuando estos últimos se encuentran en pisos altos. El cambio estaría relacionado con la percepción de seguridad de los hogares después del terremoto, según la información reportada. La demanda tampoco se ha limitado al mercado de alquiler. La venta de últimas unidades de vivienda nueva también registró un crecimiento ante la necesidad de encontrar soluciones habitacionales para los hogares afectados.

La publicación señala que esta dinámica ha estado acompañada por condiciones especiales de financiación y tasas preferenciales ofrecidas por algunas entidades financieras a personas damnificadas. Para Fincaraíz, una de las prioridades del sector es aprovechar la oferta disponible en las zonas con capacidad para recibir a los hogares afectados y facilitar la conexión entre quienes necesitan vivienda y los inmuebles disponibles. La plataforma fue convocada a participar en mesas de ayuda lideradas por la Alcaldía de Cali, en articulación con Fedelonjas y la Lonja de Cali, para contribuir a conectar la oferta disponible con la demanda de vivienda.