El truco viral que mucha gente hace con su tarjeta de crédito antes de salir de casa por si algún día se la roban

El truco viral que mucha gente hace con su tarjeta de crédito antes de salir de casa por si algún día se la roban

Perder la cartera ya es un problema bastante grave como para tener que preocuparnos encima de que puedan usar nuestra tarjeta de crédito para comprar por Internet. Por suerte, un consejo de seguridad que está circulando por X propone una solución extremadamente sencilla. La idea tiene sentido como capa adicional de protección, aunque no es infalible en caso de robo. Como siempre, la recomendación principal es bloquearla inmediatamente desde la aplicación del banco o avisando a la entidad.

El detalle que un ladrón puede encontrar simplemente dando la vuelta a la tarjeta El consejo lo encontramos en un mensaje publicado por el usuario Cypher (@Cypher1984), que pone en duda la idoneidad de que el código de seguridad esté impreso en el mismo objeto donde aparecen otros datos de la tarjeta. Cypher@Cypher1984A que genio se le ocurrió poner la clave de seguridad (CVV) impreso en el mismo plástico de la tarjeta junto a todos los datos con los que podés hacer compras por internet? Yo siempre recomiendo que anoten ese dato en un administrador de contraseñas y lo borren de la tarjeta. Ese16 de septiembre, 2026 • 23:46 112 1 Su recomendación consiste en guardar el CVV en un gestor de contraseñas y borrarlo después del plástico.

Este código, también conocido como CVC según la red, es un código de tres cifras situado en la parte posterior. Básicamente, se solicita habitualmente en compras por Internet. El Banco de España advierte que para determinados usos fraudulentos ni siquiera hace falta disponer físicamente de la tarjeta: pueden ser suficientes la numeración, la fecha de caducidad y el CVV. Por eso este truco puede tener algo de sentido, si falta uno de esos datos, el riesgo de robo disminuye.

Borrar el CVV no debería impedir que sigas pagando en una tienda Una de las claves por las que este truco no evita que podamos seguir usando la tarjeta en comercios físicos es porque no se utiliza este dato en el terminal cuando pagamos físicamente con chip o contactless. El Banco Santander explica que tenemos el CVV1, que está incorporado en los datos de la tarjeta y es utilizado automáticamente en operaciones físicas, y el CVV2 en la parte trasera de la tarjeta, destinado principalmente a compras a distancia. De hecho, el pago contactless funciona mediante el chip NFC de la tarjeta. En algunas compras ni siquiera es necesario introducir el PIN, dependiendo de la cantidad y de las comprobaciones de seguridad que se apliquen.

No convierte una tarjeta robada en una tarjeta inútil Borrar el CVV puede complicar el trabajo de los ladrones para realizar comprar online, pero no evita que puedan seguir utilizando la tarjeta. Por ejemplo, para el pago contactless, la tarjeta sigue siendo totalmente operativa. Además, la propia Visa señala que “el CVV2 no tiene que incluirse necesariamente en todas las solicitudes de autorización y que tampoco se utiliza en determinadas operaciones con tarjetas previamente guardadas por un comercio”. En Europa además se exige la autenticación reforzada del cliente que obliga a confirmar las operaciones mediante la aplicación bancaria, un código u otro factor adicional.

Por ello, el truco hay que entenderlo como una barrera adicional, no como una forma de hacer imposible el fraude. Algunos bancos ya están haciendo algo parecido por diseño La idea tiene bastante sentido hasta el punto de que algunos bancos ya están haciendo algo parecido en sus diseños. Sin ir más lejos, BBVA comercializa su tarjeta Aqua sin números impresos. Los datos se consultan desde la aplicación y utiliza un CVV dinámico, que cambia para las compras online.

Mastercard también apoya la iniciativa Digital First que busca que el número, la caducidad y el CVC puedan consultarse en un entorno digital seguro, eliminando así la necesidad de mostrarlos en la tarjeta física. Finalmente, tenemos a Visa que tiene una tecnología de CVV2 dinámico que permite a los bancos generar códigos desde sus aplicaciones para reducir el riesgo. En resumen, una idea viral sorprendentemente sencilla que puede aportar una capa de seguridad más para nuestra tarjeta. Eso sí, procura guardar a buen recaudo el CVV si lo borras, un gestor de contraseñas es una aplicación magnífica para hacerlo.

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