Buenos Aires — Mientras los autos importados ganan terreno en el mercado argentino, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) avanza en los preparativos para desplegar una tecnología que todavía parece lejana para buena parte de los conductores en del país: los vehículos autónomos. El Gobierno porteño ya estableció un marco regulatorio para comenzar a realizar pruebas piloto en el espacio público. La iniciativa busca convertir a Buenos Aires en un espacio de experimentación para una tecnología que combina movilidad, inteligencia artificial e infraestructura urbana. El nuevo esquema permitiría que empresas, universidades y centros de innovación soliciten autorización para desarrollar pruebas bajo condiciones controladas. “Hoy en la Ciudad tenemos el primer marco normativo para vehículos autónomos que permite realizar pruebas piloto en el espacio público.
La Ciudad tiene todo para liderar esta revolución”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. El marco normativo fue publicado recientemente y establece que los vehículos podrán circular sin intervención humana durante las experiencias autorizadas. Para hacerlo, deberán cumplir requisitos técnicos, operativos y de seguridad, mientras que las pruebas estarán limitadas a determinadas zonas, horarios y condiciones previamente aprobadas. Las empresas y entidades que participen también deberán informar incidentes, presentar informes y asumir responsabilidad por eventuales daños.
El Gobierno porteño tendrá a su cargo auditorías y controles sobre las experiencias. Los desafíos para los cambios en la movilidad de CABA Hacia adelante, algunos de los desafíos para su implementación se vinculan con regulaciones e infraestructura. En ese escenario, el Gobierno porteño apunta a agilizar la instalación de puntos de carga para autos eléctricos en inmuebles frentistas y columnas de alumbrado público La transición energética requiere una infraestructura de carga accesible y distribuida. A su vez, amplió el alcance del Programa Electromovilidad Porteña, incorporando más opciones para la instalación de infraestructura de carga para vehículos eléctricos.
Ahora, también podrán vincularse al suministro eléctrico de inmuebles frentistas y -cuando resulte técnica y operativamente viable- a columnas de alumbrado público. “La medida busca agilizar el despliegue de la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de la movilidad eléctrica, manteniendo los estándares de seguridad, accesibilidad y compatibilidad urbana establecidos por la normativa vigente”, indicó un comunicado oficial.