'Ruega por nosotras': El horror del Patronato de Protección a la Mujer | San Sebastián 2026

'Ruega por nosotras': El horror del Patronato de Protección a la Mujer | San Sebastián 2026

Por Andrea Zamora Leer en la aplicación Ana quiere salir de fiesta. Es joven, ha conocido a un chico, es verano y son las fiestas del barrio. Ana vive en Barcelona, es el año 1974 y su padre es un ferviente católico, el señor de la casa, alguien a quien mostrarle respeto siempre. Su madre se ha acostumbrado a obedecer.

Ana, que se ha escapado por la noche, ha visto cómo el chico que le gusta se besa con otra y se ha bebido un vaso de alcohol de un sorbo. Ahora está borracha y sentada en un banco, al lado de su vómito. La policía pasa por allí, le pide la documentación, pero no la lleva encima. Acaba en comisaría.

Al día siguiente, su padre le meterá en una cárcel con disfraz de colegio para señoritas decentes. Todo por su culpa, por su culpa, por su gran culpa. Ruega por nosotras Dirigida por Daniel Monzón Con Zoe Bonafonte , Manuela Calle , Carla Domínguez Fecha de estreno 6 de noviembre de 2026 Ana es la protagonista de Ruega por nosotras , la película con la que Daniel Monzón cuenta un suceso real de nuestro país, algo que ocurrió en España desde 1931 hasta 1985. Durante más de cinco décadas, existió un infierno con nombre de Patronato de Protección a la Mujer .

La institución, que afirmaba luchar contra la prostitución de menores de edad, fue en realidad un arma de la represión franquista para encerrar y enderezar a aquellas mujeres que no comulgaban con la moral del régimen hasta que cumplían la mayoría de edad. Estaba regentado por monjas, unas más cerca de Satanás que de Dios, y allí acababan aquellas que no cumplían el estereotipo de mujer nacionalcatólica. Por su culpa, por su culpa, por su gran culpa. El internamiento de Ana comienza con un examen ginecológico. "Quítate las bragas", le dice el médico. "Venga, que seguro que no es la primera vez que escuchas eso", añade ante su desconcierto.

Si no eras virgen, eres una guarra. Por su culpa, por su culpa, por su gran culpa. Y si te quedabas embarazada sin estar casada, también. Por su culpa, por su culpa, por su gran culpa.

Lo mismo si eras lesbiana. Por su culpa, por su culpa, por su gran culpa. Añade a la lista vivir en la calle. Por su culpa, por su culpa, por su gran culpa.

Y si no hacías caso a tu padre, que abusa de ti sexualmente, es que no estabas siendo una buena mujer. Por su culpa, por su culpa, por su gran culpa. Elastica Films Zoe Bonafonte como Ana en 'Ruega por nosotras' La historia de Ana, como la de todas las mujeres que pasaron por lo mismo, es ya lo suficientemente terrorífica e impactante como para convertirse en una película igualmente interesante, terrorífica e impactante. Pero Ruega por nosotras , aunque sirve y servirá para recordar que con Franco no se vivía mejor, no está a la altura de su realidad .

Un filme que se repite, que parece no encontrar su final y que se devora a sí misma sin darse cuenta , repitiendo la fórmula de clímax y anticlímax una y otra vez como si fuera un fractal. Ana está continuamente buscando la esperanza de la libertad, pero la Madre Superiora siempre consigue impedírselo. Claro que el conflicto está entre ellas dos y que esto es un juego y choque de poder, inteligencia y estrategia; un relato de heroína contra villana, pero el recurso termina agotándose y la propuesta se vuelve plomiza. También remilgada a ratos, como cuando se apoya demasiado en el poder de la amistad.

Zoe Bonafonte , su protagonista, lleva encima todo el peso de la historia, y sabe cargar con él sin cansarse , pero lo bien que da vida a Ana no es suficiente para tapar los problemas de la película, que tiene buenas intenciones, pero que juega a la caricaturización con la Madre Superiora interpretada por Adelfa Calvo y las monjas que son sus esbirros. Con este personaje, el de la villana principal, a la película le falta sutileza. La mala es muy mala, ya lo sabemos. No es necesario subrayarlo.

Lo que sí consigue Ruega por nosotras es huir del trillado melodrama y crear claustrofobia con una ambientación a medio camino entre colegio católico y prisión. Las sensaciones que tiene que crear, las transmite. Ruega por nosotras comete algunos pecados, sí, pero tampoco le hace falta confesarse.

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