Por Andrea Zamora Leer en la aplicación Cuenta la leyenda que un hombre muy malo llamado Sacamantecas viene y secuestra a los niños si se portan mal. Pero las leyendas, aunque nacidas tiempo atrás y de la mentira, pueden resurgir con otra forma y otro hacer. El Sacamantecas se usaba para asustar y en el siglo XIX, en Álava, también. Pero entonces la amenaza era real.
Así bautizó la prensa a un hombre que violó, torturó, estranguló y evisceró a seis -al menos, según confesó- mujeres y niñas de entre 13 y 55 años. Se decía -aquí también había algo de inventiva- que le quitaba la grasa a sus víctimas para hacer ungüentos curativos o mágicos. De ahí el nombre. Y como las leyendas son leyendas porque son inmortales y atraviesan el tiempo, Sacamantecas es también, en el siglo XXI, el título de una película que utiliza los crímenes de este monstruo real para hablar, desde el pasado, de los males de nuestra época.
Sacamantecas Dirigida por David Pérez Sañudo Con Antonio de la Torre , Patricia López Arnaiz , Josean Bengoetxea Fecha de estreno 16 de octubre de 2026 Juan Díaz de Garayo no sabe leer ni escribir. Es un campesino mayor que recorre Álava buscando a su hijo Tomás . Se lo llevaron los carlistas hace un tiempo para su guerra, una que ya está agonizando. Juan Díaz de Garayo, además de padre, es un violador y un asesino.
Fue él quien mató a Antonia Berrosteguieta , un crimen del que el juez quiere desentenderse cuanto antes. Pero Antonia tiene una hermana, Ángela, que aunque estuvieron sin verse ni hablarse los últimos 15 años, está decidida a encontrar a su asesino. Un criminal, el de Antonia y otras tantas mujeres que han aparecido muertas por la zona, que demuestra que las agresiones sexuales importan poco a los que tienen que perseguirlas y que a las mujeres que las sufren no se las escucha. Del Sacamantecas nos acordamos todos, pero de sus víctimas no.
Algo hemos avanzado, pero, visto lo visto, no solo las leyendas son eternas. Sacamantecas de David Pérez Sañudo es un 'thriller' de ambiciosa ambientación y gran atractivo visual con dos estupendos Patricia López Arnaiz y Antonio de la Torre , pero que no sabe pulir los momentos más emocionales y es tosca en su narrativa y sus diálogos. Una película que no consigue crear la tensión necesaria en la persecución entre Ángela, una mujer adelantada a su tiempo, decidida y segura de sí misma; y Juan, un personaje que De la Torre sabe exprimir al máximo en sus matices y contradicciones. Tampoco ayudan los personajes secundarios, usados para mostrar la falta de recursos del jefe de los alguaciles para investigar los crímenes.
Sacamantecas , dividida en capítulos, sabe mostrar la decadencia, pero se le da mal contarla con palabras. Buena Vista Internacional Antonio de la Torre como Juan Díaz de Garayo en 'Sacamantecas' Es en la parte visual en la que la propuesta de Sañudo destaca. El cineasta se apoya en el plano fijo y largo, para presentar, de forma muy efectiva, la monstruosidad del violador. Dura unos minutos, pero la escena en la que vemos por primera vez a Juan Díaz de Garayo es de esas de agarrarse las tripas y aguantarse el horror .
También los espejos y los marcos de las puertas funcionan como marco visual. Sin embargo, a medida que avanza la película, Sañudo parece olvidarse de lo que ha conseguido en el arranque de su propuesta. Es solo en su recta final cuando vuelve a desplegarse todo el poder visual del filme: una batalla y una ejecución pública compuestas de forma imponente en imágenes. Sacamantecas es una película irregular, con interpretaciones que destacan e ideas de forma que sobresalen.
Qué pena que no sepa alcanzar todo su potencial. Sacamantecas , por desgracia, no se convertirá en leyenda.