El principio del fin de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid empezó a escribirse en el Metropolitano hace un año, cuando el equipo blanco cayó goleado por 5-2 en su primera derrota de la temporada, y el proyecto 2.0 de Mourinho empieza a tambalearse en el mismo escenario. El Real Madrid no dio la talla en el derbi en igualdad numérica y se deshizo como un azucarillo tras el penalti y la expulsión de Dean Huijsen en el arranque de la segunda parte. El gol de Grimaldo desde el once metros finiquitó la escasa resistencia de un Madrid que se quedó huérfano de todo: sin juego, sin personalidad, sin carácter, sin rebeldía y sin futbolistas. En el Metropolitano no hubo noticias del tridente ofensivo formado por Vinicius, Mbappé y Bellingham, desconectados del resto del equipo, incapaces de sumar sin balón y sin aportar ningún tipo de desequilibrio.
Fueron tres sombras que merodearon por el derbi con mucha pena y ninguna gloria. El brasileño está a años luz del jugador que maravilló entre 2021 y 2024, cuando se erigió en el líder atacante del Madrid. Su bajón de rendimiento se prolonga muchos meses y no hay ni rastro de la personalidad rebelde e inconformista que le caracterizaba. Por no hacer, ya ni protesta, ni se encara con los rivales o reta a la afición rival.
Mourinho ha seguido apostando por el 7 aun siendo consciente de que todavía le falta para llegar a su mejor versión, pero los argumentos se le acaban. No desequilibra, no presiona y no hace mejores a sus compañeros. Al entrenador portugués no le quedó más remedio que sacrificar a Vinicius (y a Güler) y dejar en el campo a Mbappé y a Bellingham para recomponer al equipo tras la expulsión de Huijsen. En inferioridad numérica el Madrid fue un muñeco en manos del Atlético de Madrid, feliz al ver la nula oposición que tenía enfrente.
La mejor noticia para los blancos fue el resultado, que podía haber sido mucho más abultado. Ni siquiera los seis puntos que le separan ya del Barcelona son el principal problema para el Madrid de Mou, que replicó punto por punto los defectos troncales que le vienen lastrando desde 2024.