‘Coyote vs. Acme’ me ha parecido la película definitiva de los Looney Tunes porque celebra lo que mejor saben hacer, que es fracasar

‘Coyote vs. Acme’ me ha parecido la película definitiva de los Looney Tunes porque celebra lo que mejor saben hacer, que es fracasar

Durante muchos años los Looney Tunes habían funcionado única y exclusivamente en cortometrajes totalmente animados. El éxito de una audacia como ‘ ¿Quién engañó a Roger Rabbit? ’ no sólo abría la puerta a combinar a estos dibujos en el mundo real, sino que era condición indispensable para su regreso y para poder lograr algo que se les había escapado: poder tener una película de larga duración . Intentando tener también el factor humano, los personajes tenían posibilidad de funcionar por contraste explosivo , con ellos siguiendo sus propias lógicas imposibles que son posibles porque son dibujos y los que están compuesto de carne y huesos deben reaccionar a la locura que les arrolla. Pero los intentos que han llegado han sido, siendo generosos, irregulares.

En ‘ Space Jam ’ los Tunes son secundarios para una película branded para Michael Jordan y en la estupenda ‘ Looney Tunes: De nuevo en acción ’ (’ Looney Tunes: Back in Action ’) funcionan por acumulación de gags pero tienen demasiados desvíos para poder ser una película consistente. Ambas comparten problemas similares , empezando por dar más conflicto central a los humanos y dejar a los Looney Tunes como elementos caóticos continuos. Un problema derivado de una decisión que viene de que es complicado sostener a personajes que se dan trompazos continuos o fracasan todo el rato en su planes más allá de siete u ocho minutos de metraje. De ahí que ‘ Coyote vs.

Acme ’ parezca casi milagrosa. Es una película de más de 90 minutos con una historia sostenida y que orbita tanto alrededor de un Looney Tunes como de un humano, al que da vida Will Forte . El contraste de comportamientos es evidente, pero acaban con conflictos similares y una cercanía especial que se vuelve el corazón que lo aproxima a un entretenimiento masivo. Pero lo que lo hace especial es que lo mantiene sin renunciar a la magia de estos personajes.

Desde que la dirección creativa de los Looney Tunes pasó por gente como Chuck Jones , la gran mayoría de personajes se regían por patrones y desafíos similares. Quitando a Bugs Bunny, lo más próximo a un héroe convencional del grupo (y a veces ni eso), el Correcaminos y Piolín, estos dibujos se definen por el fracaso , por tener planes ambiciosos además de aptitudes para cumplimentarlos, pero siempre fallado de una manera dolorosa y/o humillante. La animación del fracaso El Coyote es uno de los personajes que mejor representa esta esencia , además de protagonista de varias de las mejores historietas del grupo. Siempre tiene el mismo objetivo, que es cazar al Correcaminos, y siempre se topa con el fracaso más estrepitoso por un artefacto que falla de la manera más terrible o por algún imprevisto que desafía toda lógica.

No es un papanatas, porque ingenia planes elaborados, pero siempre le salen mal. Este énfasis en la derrota en personajes como él o el Pato Lucas es lo que hace que conectemos con ellos , porque tienen parte de nuestros peores impulsos y se topan con adversidades que podemos reconocer, aunque los suyos sean desproporcionados. La magia de el ‘Coyote vs. Acme’ es extender esto como un relato de perseverancia, de seguir intentándolo porque el verdadero fracaso es darse por vencido.

En Espinof Todas las películas de Looney Tunes, ordenadas de peor a mejor Es también lo que sostiene su mensaje contra la opresión corporativa del capitalismo, lo que alimenta el conflicto narrativo del personaje de Will Forte, y lo que estimula la búsqueda de la justicia que define casi toda buena película de juicios, de los que también bebe. Es lo que lo hace la película definitiva de Los Looney Tunes hasta el momento , además de una de las mejores del año. En Espinof | Las mejores películas de 2026 En Espinof | Las mejores películas de animación de la historia

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