En una extensa entrevista concedida en la Ciutat Esportiva Joan Gamper de Sant Joan Despí al periodista Florent Torchut, de L''Équipe, Lamine Yamal, extremo de 19 años del FC Barcelona, habló de sus opciones a ganar el que sería el primer Balón de Oro de su meteórica carrera. "Creo que al final, el Balón de Oro, como tú dices, es el premio que recompensa al mejor jugador del año, al jugador diferente, aquel al que da placer ver jugar, aquel por el que uno ve un partido solo por él. Creo que es ese jugador diferente. No tiene nada que ver con la cantidad de goles que marca ni con nada más. No sé, cuando pienso en el Balón de Oro, pienso en Messi, en Ronaldinho, en jugadores así, que son diferentes, que hacen sonreír cuando los ves jugar", manifestó.
Preguntado por sus argumentos para ganarlo, apuntó que "creo que todos los que ven fútbol ya conocen mis argumentos. Entro al campo, disfruto, juego bien, juego como quiero jugar. Afortunadamente, también he podido ganar muchos títulos con el Barça y, últimamente, he podido ganar el título más importante, que es la Copa del Mundo con mi selección. Pero más que todo eso, creo que mi forma de jugar es mi argumento más fuerte y lo que me hace diferente".
Valoró que "al final, es muy importante que, además de ser un buen jugador, creo que el mejor jugador siempre hace ganar a su equipo. Al final, cuando tu equipo gana, todo el mundo destaca más, todo el mundo brilla más y, gracias a Dios, con la selección hace años que ganamos, con el Barça también ganamos, estamos muy contentos. Queremos seguir ganando y, a nivel individual, estoy muy feliz". Se define "como un chaval todavía" y confiesa que "es un honor que hablen de mí de esa manera.
Yo, lo único que intento hacer, es disfrutar en cada partido, hacer disfrutar a la gente y sacarle una sonrisa. ¿Arrogante? Creo que la gente que dice eso, en el fondo, se divierte conmigo. Al fin y al cabo, el fútbol es un deporte hecho para disfrutar. Cuando hay una rueda de prensa, me gusta escuchar a quienes hablan con el corazón, a quienes se expresan con sinceridad y me hacen reír.
No es tanto arrogancia, sino decir lo que pienso —siempre— y decirlo con naturalidad. Por eso, inevitablemente, la gente se equivoca al colgarme esa etiqueta. Simplemente intento ser lo más natural posible. Me da la sensación de que la gente no está acostumbrada a que alguien responda con sinceridad.
Quizás haya personas que quieran oír cosas positivas, que les digan que "todo va bien", mientras que yo siempre intento decir la verdad". Lamine explica, en un plano más personal, que "soy un chico de 19 años que se entrena, que luego vuelve a casa para estar con su familia y su novia, y que intenta llevar una vida normal. Intento salir a pasear cuando puedo, cuando la gente me lo permite... También trato de pasar tiempo con mi hermano pequeño.
Como cualquier chico". Sobre la imagen que trasmite, apunta que "todo el mundo piensa que, cuando tienes dinero, haces lo que quieres. Pero cuando eres futbolista, eso no es posible. Sabes que al día siguiente tienes entrenamiento o partidos, y quieres que tu cuerpo esté bien.
Intentas descansar pero, sobre todo, intentas vivir tu vida. Porque lo más valioso es poder vivir tu vida, como la gente que me escucha o me lee en este momento. Poder ir a tomar algo con mis amigos, con mi familia. Eso es lo que más me gusta".
Asegura que ya no le afectan algunas cosas que lee o escucha sobre él: "Cuando era más joven, no lo entendía. No lo entendía porque la mayoría de las polémicas o rumores que circulan sobre mí son falsos. Siempre ha sido así conmigo. Pensaba: "Pero si yo no he hecho eso, ¿por qué dicen eso?".
Y me di cuenta de que, al final, lo que vende sobre mí —cuando no estoy haciendo nada— es inventar cosas para poder hablar del tema. Así que ahora me lo tomo así: "Bueno, no sabía que había hecho eso, pero en fin, no pasa nada". (Se ríe). Siempre me aseguro de que mi madre esté tranquila, de que sepa que no lo he hecho, que es mentira. Y si es así, no me molesta".