Bogotá — A seis días de la reunión de política monetaria de la Junta Directiva del Banco de la República, el mercado llega con proyecciones divididas entre mantenerla inalterada en 12% o subirla en mínimo 25 puntos básicos. Cesar Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, le dijo a Bloomberg Línea que prevé un incremento de 50 puntos básicos que llevaría la tasa a 12,5%. Su argumento es la persistencia de la inflación, que se ubica en 6,24% frente al 5,1% de cierre de 2025, junto con expectativas por encima de la meta, una demanda interna todavía dinámica y las presiones de oferta que trae el Fenómeno de El Niño. Todo ello eleva el riesgo de efectos de segunda ronda.
Para Pabón, “un mayor endurecimiento monetario contribuiría a contener estos riesgos”, además de sentar las bases para que la inflación retome la senda de convergencia hacia la meta a partir de 2027. Según la Encuesta ANIF de septiembre, recolectada entre el 10 y el 14 de este mes, 16 de las 22 entidades consultadas (72,7%) esperan que la tasa se mantenga en 12%. Otras cuatro (18,2%) proyectan un aumento de 50 puntos básicos y dos (9,1%) uno de 25. La encuesta anticipa además una Junta dividida: casi todos los participantes prevén disenso.
Los nombres que más se repiten, en caso de un desacuerdo si la tasa se queda quieta, son Mauricio Villamizar, Leonardo Villar y Bibiana Taboada. Y en caso de que suba, tanto César Giraldo como Laura Moisá estarían en contra. Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, señaló a Bloomberg Línea que espera un aumento de 25 puntos básicos. Según el experto, tanto la inflación total como la básica continúan al alza, lo que refuerza la necesidad de una postura monetaria restrictiva.
A su juicio, la reciente subida de tasas de la Fed le da al Banco de la República espacio adicional para actuar sin generar presiones de apreciación sobre el peso colombiano (COP). Ver más: Inflación en Colombia vuelve a acelerar: subió a 6,24% en agosto Por otro lado, José Ignacio López, presidente de ANIF, proyecta tasas quietas en septiembre. López no descarta un endurecimiento posterior y anticipa dos incrementos de 25 puntos básicos en las reuniones siguientes. Una inflación que se aleja de la meta La inflación anual de agosto fue de 6,24%, con una variación mensual de 0,39%, lo que la ubica 224 puntos básicos por encima del techo del rango meta (4%).
Los servicios y los alimentos concentraron el 73% del resultado anual. La inflación sin alimentos fue de 6,3% y la que excluye alimentos y regulados, de 6,1%, señal de que la presión de precios se ha extendido más allá de los componentes volátiles. Las expectativas tampoco dan alivio. La mediana de los analistas para el cierre de 2026 subió a 6,9%, frente a 6,7% en la encuesta de julio, y para 2027 se ubica en 5,1%, todavía lejos de la meta.
En contraste, la actividad económica muestra señales de debilidad: el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) creció 1,1% anual en julio, frente al 4,9% del mismo mes del año anterior. Aún así, la mediana de los analistas estima una brecha del producto de 0 puntos porcentuales para 2026, es decir, sin presiones inflacionarias adicionales por el lado de la demanda. En el contexto internacional, la Reserva Federal subió su tasa 25 puntos básicos, hasta el rango de 3,75%-4,00%, en su primer incremento desde julio de 2023. El Banco Central Europeo, por su parte, elevó 25 puntos básicos sus tres tasas oficiales y dejó la de facilidad de depósito en 2,5%.
Ambos movimientos, motivados en buena medida por el repunte de los precios de la energía, suman argumentos a quienes ven más ajustes por delante.