Buenos Aires — La contracción económica que se registró en julio en Argentina encendió luces de alarma entre economistas del sector privado, que ahora anticipan que el Gobierno de Javier Milei enfrentará dificultades para evitar que la actividad caiga en una “recesión técnica” en el tercer trimestre del año. Sería la novena recesión para la economía del país en los últimos 32 años. A pesar de que el jueves el propio Milei le restó importancia a las preocupaciones sobre el estancamiento de la economía, la caída del 2,9% que midió el Indec en julio -la contracción mensual más pronunciada desde abril de 2020- llevó a economistas privados a advertir que la Argentina podría encaminarse a una recesión técnica, tal como se define a una economía que acumula dos trimestres consecutivos de contracción. VER MÁS: La actividad económica en Argentina retrocede otro escalón en julio “No vemos ningún problema con el crecimiento”, dijo Milei el jueves en una entrevista con el editor en jefe de Bloomberg News, John Micklethwait, en Nueva York. “Este año vamos a crecer alrededor del 3%, tal vez un poco menos, y se espera que el próximo año sea más o menos similar”, agregó.
Pese a ello, economistas privados consultados por Bloomberg Línea alertaron acerca de la tendencia reciente y calcularon que la economía debería crecer en torno a un 6% entre agosto y septiembre para evitar la recesión técnica. VER MÁS: Milei a Bloomberg: “No vemos ningún problema con el crecimiento” Minutos después de que se conociera el EMAE de julio, Federico Filippini, economista jefe de Adcap, señaló a este medio que “la economía apunta a una recesión técnica” a pesar de haber tenido una de las mejores cosechas en años y el crecimiento de la producción de Vaca Muerta. Dada la caída de 0,6% registrada en el segundo trimestre frente al trimestre anterior, calculó que -si no hubiera revisiones de estos datos- se necesitarían crecimientos consecutivos de 3% m/m para evitar la recesión. En sintonía con esa visión, el economista jefe de Empiria, Federico González Rouco, señaló que “con el dato de actividad de julio es muy difícil que la economía no entre en recesión técnica”, ya que debería crecer 6% acumulado entre agosto y septiembre para que el tercer trimestre no cierre con caída.
Claudio Caprarulo, economista y director de Analytica, también cree que “el escenario base es de recesión técnica”, por lo que consideró que “no hay argumentos para evitar cambiar la política económica”. Al referirse a la caída de 2,9% registrado en julio, Carprarulo dijo que se trató de un dato “muy malo” al indicar que “deja poco margen para una recuperación en el tercer trimestre”. Para Gonzalo Carrera, economista senior en Equilibra, la caída no solo sugiere una continuación del “serrucho” sino que también “complejiza el panorama para el tercer trimestre del año y se incrementa el riesgo de recesión técnica”. Para evitar que ello ocurra, calculó que en agosto la actividad debería recuperar lo perdido y además crecer en septiembre significativamente.
En esa misma dirección apuntó Diego Piccardo, economista jefe en Fundación Libertad y Progreso. Si bien expresó que, para agosto, los indicadores muestran señales mixtas e incluso anticipó que en la firma esperan un rebote respecto de julio, seguido de una mejora algo más marcada en septiembre, explicó que “dada la magnitud de la caída, será difícil que el tercer trimestre cierre con un crecimiento respecto del segundo”. “Se necesitaría una recuperación muy fuerte en agosto y septiembre”, dijo. Y agregó: “Es un escenario posible, pero poco probable”.