Horacio Beamonte manifestó, desde inicios de este 2026, que deseaba la ortotanasia. El actor padece leucemia y ante lo doloroso de lo que significaría intentar un tratamiento en su estado, Beamonte prefirió “permitir el avance de la enfermedad hasta llegar a su término”. Eso ha significado duros episodios, el más reciente ocurrió durante esta semana, cuando intentó hacer un “casting disfrazado de lectura de libreto”. El actor explicó así lo que le ocurrió: la convocatoria era para una lectura de libreto pero una vez que recibió las instrucciones, se dio cuenta de que tenía más bien las exigencias de un casting, ya que le pedían memorizar sus parlamentos en una tarde (le dieron el libreto de las 14:40 y debía presentarse a las 11 de la mañana del día siguiente con todo memorizado).
TE RECOMENDAMOS: Pimpi Escarlata cuenta una historia que empieza con canicas y termina con el abuso que sufrió de niño La situación provocó una complicación en el estado de salud del actor, quien terminó en el hospital. “Por el estrés de aprenderme todo en parlamento no dormí toda esa noche y como saben, con la leucemia que padezco ya no es fácil desvelarme ni presionarme de esa manera”. ¿Qué le pasó a Horacio Beamonte? Beamonte fue llevado a urgencias, donde lo estabilizaron con seis medicamentos: morfina, tramadol, paracetamol, solución salina, dexametasona y defenidol. El diagnostico fue desolador: cefalea intensa/aguda. Así lo describe Beamonte: “un dolor que jamás en mi vida había sentido, que parecía que me explotaría la cabeza; me comenzó en la parte del cerebelo, luego se fue recorriendo intermitente hacia el resto del cráneo...
Hasta llegó un momento en que perdí la conciencia de tanto dolor y luego en el hospital con la morfina más todavía”. Durante la revisión, los médicos hicieron nuevamente la anotación de que padece lecuemia y por protocolo le preguntaron si deseaba someterse a la quimioterapias sistémicas. Héctor reafirmó su decisión: “En mi placa dice que no, que yo deseo ORTOTANASIA en mi Voluntad Anticipada y Orden de no Reanimación”. Dentro de todo, una buena noticia es que su tomografía salió limpia: no encontraron tumores ni infiltraciones de la leucemia en el cerebro, ni en las meninges, que pudieran provocar el dolor; así que lo más probable es que todo haya sido producto del estrés que le causó ese llamado en el que él pensó que sería una lectura cuando en realidad le pidieron una memorización de texto para un casting.