El canciller alemán Friedrich Merz y los líderes de Países Bajos, Suecia, Dinamarca, Austria y Finlandia han amenazado con no aprobar el presupuesto de la Unión Europea para 2028-2034 si no se introducen recortes por valor de "cientos de miles de millones" de euros, según una carta a la que tuvo acceso Financial Times . Los seis dirigentes, cuyos países representan aproximadamente el 40 % de los ingresos del presupuesto comunitario , sostienen que este "debe ser reformado fundamentalmente" y reclaman una reorientación de los recursos hacia la defensa y las empresas innovadoras, en respuesta a los desafíos económicos y de seguridad . Asimismo, cuestionan la cifra de casi 2 billones de euros (2,27 billones de dólares) propuesta por la Comisión Europea. Suiza rompe con una tradición de siglos: ¿qué queda de su neutralidad?
Según el documento, el objetivo es reducir la financiación destinada a los agricultores y a las regiones más pobres , que tradicionalmente absorben alrededor de dos tercios del presupuesto, para destinar más recursos a la defensa y al fortalecimiento de industrias afectadas por la competencia de China y EE.UU . UE dividida La aprobación del presupuesto requiere el respaldo unánime de los 27 Estados miembros , y la posición de estos seis países choca con la de un grupo de 17 Estados, entre ellos España e Italia , que reclaman aumentar la financiación para la agricultura y el desarrollo regional y elevar el presupuesto por encima de los 2 billones de euros planteados por la Comisión. Algunos también abogan por una mayor emisión de deuda conjunta, mientras que Berlín y sus aliados se oponen a esa posibilidad. Francia, por su parte , propone recurrir a nuevos impuestos a escala de la UE , entre ellos gravámenes vinculados al carbono, los residuos electrónicos, el tabaco y las grandes empresas.
Sin embargo, estas propuestas han encontrado resistencia de los gobiernos nacionales , que no están dispuestos a ceder en este aspecto ante Bruselas. Irlanda, que ejerce actualmente la presidencia rotatoria de la UE, deberá presentar una propuesta de compromiso a mediados de octubre y conciliar las posiciones enfrentadas.