Seguir a FinanzasDigital en Google El petróleo, el oro y los metales industriales enfrentan trayectorias divergentes con la mirada puesta en 2027, según la actualización de proyecciones para el mercado de commodities publicada por el banco de inversión Citi. La entidad financiera ubica la reapertura y normalización de los flujos marítimos por el estrecho de Ormuz como la variable determinante para sus cálculos, asignando a este escenario base una probabilidad de ocurrencia del 60% hacia finales de año. Los analistas de Citi advierten que, de materializarse la resolución de las tensiones en Ormuz, se enfriará el choque inflacionario que actualmente generan de forma combinada los conflictos en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania, junto con los impactos climáticos del fenómeno de El Niño sobre los productos agrícolas. Más leídas Tasa de Cambio BCV 30 de septiembre de 2026: 859,0629 Bs/USD (+0,137%) Gobierno paga segunda parte del Ingreso Integral a trabajadores públicos: Bs. 42.750 Entregan bonos de Corresponsabilidad y Cuadrantes de Paz por hasta 174 dólares Caída del crudo En el mercado petrolero se registra la brecha más pronunciada entre las cotizaciones presentes y los valores objetivo fijados por Citi.
Frente a un crudo Brent que se negocia sobre los 106 dólares por barril, la firma proyecta un retroceso a 75 dólares en los próximos tres meses y a 70 dólares en un lapso de seis a 12 meses, lo que supone un ajuste a la baja de hasta 34 %. Para el marcador estadounidense West Texas Intermediate (WTI), el banco prevé caídas desde sus niveles de 94 dólares hacia los 71 dólares en el corto plazo y los 66 dólares en el horizonte anual. En contraposición a la tendencia del crudo, Citi ratifica una postura alcista sobre los metales preciosos como el oro, impulsados por la búsqueda de cobertura frente al riesgo geopolítico. Por su parte, para el cobre mantiene una posición neutral en el corto plazo, aunque identifica factores de demanda estructurales ligados a la infraestructura de inteligencia artificial y la transición energética que sostendrán el consumo del metal rojo durante los próximos años.
Con información de Bloomberg Línea