La crisis de seguridad que atraviesa Perú ha puesto bajo presión al ministro del Interior, César Astudillo, quien enfrenta una moción de censura en el Congreso. La medida cuestiona su gestión frente al avance de los homicidios, las extorsiones y el crimen organizado y podría terminar con su salida del cargo. Astudillo, exmilitar, es cuestionado por estar al frente de Interior en plena expansión del crimen organizado, una tarea que requiere inteligencia e investigación policial más que formación castrense. La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, culpa al Congreso por la falta de facultades legislativas para enfrentar la criminalidad.
Sus críticos cuestionan la excusa y señalan que el Ejecutivo ya tiene herramientas para actuar. Perú enfrenta una severa crisis de inseguridad tras registrar un aumento récord de homicidios que supera las cifras de años recientes. La escalada de violencia armada ha desatado duras presiones políticas contra el Gobierno para exigir responsabilidades. Aarón Rodríguez, Lima. nht/hnb