Los maestros tomaron las calles y avenidas del centro y, pese al estado de excepción, exigieron soluciones inmediatas a la crisis. La presencia policial no logró detener las movilizaciones. Los maestros afirmaron que continuarán rechazando las medidas “hambreadoras” impulsadas por Paz y su gabinete. Con el estado de excepción ampliado, los movilizados denuncian que no se resolvió el hambre, la crisis ni el desempleo.
Si no se resuelven el alza de precios, la falta de empleo, los condicionamientos del FMI y el Decreto 5716, los movilizados advierten con bloqueos, paros y suspensión de clases. Las protestas evidencian un malestar que no cesa. Escándalos, corrupción —como el caso Cerimedo— y el alineamiento con EE.UU. tienen, de acuerdo a los maestros, al Gobierno entre las cuerdas. Sdenka Saavedra, La Paz. hjb/rba