Los Angeles Clippers han sido uno de los equipos de los que más se ha hablado este verano, pero desde luego no ha sido algo que celebren en las oficinas. Con la sanción por el caso de Kawhi Leonard ya aplicada, los angelinos buscarán centrarse en lo puramente deportivo, pero el golpe ha sido tan duro que tendrán que encontrar la forma de rehacerse y salir adelante en una reconstrucción que arranca con más problemas que ninguna otra en la liga. Toca por tanto repasar los datos, resultados de la campaña anterior, su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y dar un pronóstico para la franquicia. Los Angeles Clippers 2026-27 Así encaran la temporada Resulta imposible afrontar esta previa sin hacer alusión al elefante que está plantado en medio de la habitación pidiendo que alguien le haga caso.
Los Clippers, de forma totalmente comprensible, están queriendo ignorar el tema y tratar de convencernos de que ahí nunca ha habido ni habrá ningún tipo de paquidermo, pero ya nos enseñó George Keoff que si te dicen que no pienses en un elefante no puedes hacer otra cosa. Así que, guste o no, hay que empezar con lo de Kawhi . En otros contextos esto daría más igual. Si el proyecto del año pasado se hubiese mantenido, Harden y Leonard siguiesen en la plantilla y volviese a haber intención de competir, sería más sencillo centrarse en lo deportivo.
Pero es que esta sanción ha pillado a los Clippers tan a contramano que, más que en un mazazo puntual, puede convertirse en una herropea enganchada a su tobillo durante más de un lustro. Y cuesta por tanto analizar su futuro inmediato sin tener en mente sus consecuencias. Y tampoco pretendo ser el equivalente a ese estudioso del fútbol que afirma en el minuto 44 que «ahora vendría bien un gol» como si hubiese un momento en que viniese mal. Perder cinco primeras rondas es un desastre siempre.
Condiciona de forma drástica la gestión de la franquicia para las temporadas venideras y reduce casi al mínimo los recursos que quedan para reforzar la plantilla, ya sea vía Draft o vía traspaso. Pero, de todos los contextos posibles para recibir esa siempre mala noticia, si hay uno en el que preferirías prender fuego a tu pabellón que perder cinco picks es aquel en el que acabas de traspasar a tus dos superestrellas y has debilitado intencionadamente la plantilla para ir a la caza de talento joven. Porque ahora eres un pescador sin peces y sin anzuelos. Y tu único barco es el que llevas dibujado en el logo de la franquicia.
Los angelinos están por tanto en ese complicado contexto en el que no tienen recursos para ser buenos ni incentivos para ser malos (aunque con el nuevo formato de lotería estos habían desaparecido ya). Para el resto, pueden servir como conejillo de indias de cara a zanjar el eterno debate de si los picks están sobrevalorados o infravalorados en la construcción de un equipo. Pero de puertas para adentro, tienen que intentar trazar un camino con el que volver a enderezar el rumbo. Liquidación por (casi) cierre Todo esto es relevante porque puede marcar de forma drástica las decisiones que los Clippers tomen a lo largo del curso.
Si ya es habitual que las franquicias sin aspiraciones competitivas tanteen el mercado para tratar de recibir algunos picks por sus jugadores ya consolidados y que no forman parte del futuro del proyecto, en los californianos esto más que una opción es un imperativo. Porque, tras la sanción, su panorama de primeras rondas para los próximos siete años luce así: 2027: Hay un batiburrillo de derechos de swap que involucra a cuatro franquicias, pero lo más probable es que acaben recibiendo la de Toronto. 2028: Ninguna 2029: Philadelphia tiene un derecho de swap que aplica entre los puestos 4 y 30. Solo si la ronda es top 3 (en el mejor de los casos, 24,3% de posibilidades) los Clippers la conservarían. Si no, se quedarán la peor entre la propia y la de los 76ers, que será seguramente la de Philly. 2030: Ninguna 2031: Ronda de Toronto. 2032: Ninguna 2033: Ronda de Toronto.
No es un absoluto desierto, pero, a la espera de saber qué pinta tendrán los Raptors en la próxima década, no hay tampoco nada muy prometedor. Salvo que la fortuna les sonría en 2029, ahora mismo todo apunta a que estarán sin elegir en puestos de lotería hasta, como mínimo, 2031, y ni siquiera hay ninguna garantía de que el pick que reciben entonces vaya a ser bueno. Así que, de entre todos los equipos interesados en recibir rondas vía traspaso, ellos serán seguramente el más activo. Y desde luego, tienen recursos para ello.
Hombres como Max Strus, Kris Dunn o Derrick Jones Jr. encajan bien en el perfil de jugador de rol que pueden andar buscando equipos de la zona alta, y de hecho no hay demasiados nombres que se antojen intocables si al otro lado del teléfono se cuenta con el capital de Draft necesario. Mientras los jóvenes se desarrollan, los angelinos necesitan también que los veteranos brillen para subir su valor antes de que llegue febrero. Porque, una vez pasado el cierre de mercado, su plantel puede parecerse bien poco al que tienen ahora mismo. Las nuevas caras Dicho lo cual, no es como si plantilla no tuviera su dosis de talento.
Hay algún que otro brote verde en el desierto californiano, pues las salidas de Harden y Kawhi llevaron al equipo a dos jugadores llamados a heredar las riendas en la pista. Y aunque está claro que su nivel no es equiparable al de los dos jugadores cuyas bajas vienen a cubrir, sí tienen recursos para dar a este equipo muchos puntos y asentar una cierta base competitiva. Darius Garland y Brandon Ingram han pasado a convertirse en las principales figuras de la plantilla, conformando una extraña pareja que, pese a sus credenciales, deja alguna que otra duda. Argumentos a su favor hay, pues el alero viene de ser All-Star este mismo año y el base lo fue en 2025 con números más que prometedores que dieron muestra de su nivel.
Pero, como líderes de un equipo, no es difícil imaginar que se les vean más las costuras. You’re an hour early, DG!!! 👀😂 pic.twitter.com/q9tfhyxsiN — LA Clippers (@LAClippers) August 13, 2026 Garland sabe lo que es ganar muchos partidos en Cleveland, pero lo hizo al amparo de un Donovan Mitchell con el que nunca terminó de lograr una dupla que fuera más que la suma de sus partes. E Ingram, si bien hizo algunos avances la temporada pasada en el sistema de los Raptors, es un jugador que, para producir, necesita más balón del que su rendimiento puede justificar y tiene un encaje complicado en muchos sistemas. Lo cual no parece la piedra angular ideal de un nuevo proyecto.
Quizás por eso la propia franquicia parece ser consciente de que el recorrido de este dúo, si es que en algún momento llega a adquirir tal entidad, es muy limitado. Porque, apenas firmado su primer contrato en la NBA, Keaton Wagler estaba siendo ya dibujado por los canales de comunicación del equipo como la próxima cara de la franquicia. Y es que, aunque pueda resultar excesivo para un hombre de primer año, gran parte del devenir de los angelinos pasa por sus manos. Jugador a seguir: Keaton Wagler En un último estertor, el azar quiso dar a los Clippers una última esperanza a la que agarrarse antes de que la liga los golpeara con el mazo de juez.
El pick de los Pacers, con una protección para los cuatro primeros puestos, cayó hasta el número cinco y fue a parar a manos de los californianos, que se ganaron el derecho a elegir en posiciones de lotería por última vez en quién sabe cuántos años. Un derecho que usaron para hacerse con uno de los jóvenes más prometedores de la camada. Keaton Wagler llega a la liga no solo con las expectativas con que lo hace cualquier joven con su talento, sino con el extra de atención de quien cae en una franquicia que no puede permitirse fallar con su pick . En otros sitios se le vería simplemente como el primero en llegar de un núcleo joven a forjar en los próximos años.
En Los Ángeles, sin embargo, cabe preguntarse cuántos más le acompañarán. Y, sobre todo, cuándo y con cuánta proyección. Por tanto, no solo es que Wagler parezca llamado a, con el paso del tiempo, tomar las riendas del equipo, sino que, en cierto modo, más le vale a los Clippers que así sea. Si da continuidad a su imprevista irrupción del año pasado y se consolida como una futura estrella, los problemas de la franquicia quedarán en cierto modo eclipsados.
Pero si no es así, pueden tener problemas para volver a encontrar un joven con su proyección. Pero lo cierto es que el ex de Illinois tiene recursos para asumir esa responsabilidad. Aun con unas capacidades atléticas por debajo de la media de la liga, su lectura de juego y sus fundamentos pueden permitirle ejercer como base de primer nivel, creando tanto para sí mismo como para sus compañeros y ejerciendo como un brillante generador ofensivo. Y aunque tal vez necesite un tiempo para encontrar su mejor versión, dejar buenas sensaciones en su año de rookie ayudaría a dar una perspectiva más optimista a la franquicia.
El pronóstico de nbamaniacs Hay una especie de tendencia a situar a estos Clippers en el escalafón más bajo de la NBA con la que no comulgo demasiado. No es que los vea alcanzando la postemporada, pero creo que estarán más cerca de ello que de quedarse chapoteando en el pozo del Oeste junto a los Kings y Grizzlies de turno, pues tienen los suficientes veteranos y jugadores de rotación consolidados como para forjar un suelo competitivo que les haga ir arañando triunfos de aquí y de allá. Quizás eso cambie a base de traspasos, pero creo que las 30 victorias pueden ser una cifra realista. Equipo anterior: Golden State Warriors; Próximo equipo: Portland Trail Blazers