Conectar sensores, maquinaria o dispositivos en mitad del océano, una zona rural remota o una región sin infraestructura móvil sigue siendo un problema para muchas empresas. La solución que propone Sateliot consiste en algo relativamente simple de explicar: convertir pequeños satélites en torres de telecomunicaciones situadas en órbita baja. La compañía española lanza hoy cinco nuevas unidades dentro de la misión Draconis, que viajarán a bordo del Transporter-18 de SpaceX. Con ellas, Sateliot elevará a 11 el número total de satélites lanzados desde su fundación y reforzará una red diseñada específicamente para dispositivos IoT.
Cinco pequeñas torres de telefonía en el espacio Los satélites de Sateliot operan mediante tecnología 5G NTN, siglas de Non-Terrestrial Networks. La idea es que los dispositivos compatibles puedan comunicarse mediante estándares similares a los utilizados por las redes móviles convencionales, pero recurriendo a satélites cuando no existe cobertura terrestre. En lugar de obligar a utilizar terminales o antenas satelitales específicas, el objetivo es integrar la conectividad espacial dentro de las redes de los propios operadores móviles. Los cinco nuevos satélites incorporan mejoras en sus sistemas de almacenamiento, orientación y procesamiento a bordo, pensadas para incrementar la estabilidad y las oportunidades de conexión.
Según la empresa, Draconis permitirá duplicar aproximadamente el número de pasadas diarias y reducir a la mitad el tiempo necesario para que un satélite vuelva a cubrir una misma zona. © El Próximo Framework en Ingeniería Youtube. Cada satélite pesa apenas 10 kilos Las unidades son relativamente pequeñas. Cada una mide aproximadamente 20 × 10 × 35 centímetros, pesa unos 10 kilogramos y está diseñada para operar durante cerca de cinco años. Orbitarán alrededor de la Tierra a una altitud cercana a los 510 kilómetros, dentro de la órbita terrestre baja.
Desde allí podrán recibir información procedente de dispositivos IoT y almacenarla temporalmente hasta que exista la oportunidad de transmitirla, una estrategia conocida como store-and-forward. Este modelo resulta especialmente útil para aplicaciones que no necesitan una conexión permanente, como sensores agrícolas, seguimiento logístico, monitorización ambiental o infraestructuras situadas en regiones remotas. Open sourcing KENSAT 🤖🛰️ KENSAT is a 2U CubeSat that runs an LLM in orbit. AI inference is run on a NVIDIA Jetson and downlinked to Earth with RF.
Launching on the SpaceX Falcon9 in October. The repo includes everything from its firmware, schematics and PCBs. pic.twitter.com/DcgVaf0FkF ken (@kenchangh) June 23, 2026 Viajan en un Falcon 9 junto a más de un centenar de cargas Los cinco satélites forman parte de la misión compartida Transporter-18 de SpaceX. El Falcon 9 despega desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. SpaceX había previsto inicialmente la apertura de la ventana de lanzamiento a las 11:18 hora del Pacífico.
La misión transporta 130 cargas útiles, entre ellas CubeSats, microsatélites y otros vehículos orbitales. SpaceX confirmó además que el lanzamiento se realizó este 1 de octubre desde Vandenberg. El objetivo final es una constelación mucho mayor Draconis es solo una etapa intermedia. Sateliot planea avanzar hacia una constelación de más de 500 satélites, diseñada para evolucionar desde comunicaciones IoT básicas hacia servicios de mayor capacidad.
La siguiente gran fase llegará con Tritó, prevista a partir de 2027, que incorporará tecnología 5G NR NTN, comunicaciones más resilientes y sistemas de antenas capaces de generar varios haces de cobertura de forma dinámica. La compañía también trabaja en una ronda de financiación de 100 millones de euros destinada a acelerar el despliegue de esta siguiente generación. Si el modelo funciona como espera Sateliot, muchas máquinas y sensores que hoy desaparecen del mapa en cuanto abandonan una zona con cobertura móvil podrían seguir conectados prácticamente desde cualquier punto del planeta. Fuente: 20 Minutos.