Ciudad de México — México ha continuado en la senda de la consolidación fiscal y espera que en 2027 siga gradualmente, sin embargo, debería considerar una consolidación más ambiciosa para colocar a la deuda pública en una trayectoria descendente, dijo el Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo financiero anotó que, después de una marcada reducción del déficit en 2025, los esfuerzos para fortalecer las finanzas públicas continuaron este año a un ritmo más lento, mientras que el Paquete Económico 2027 proyecta una consolidación más gradual que la anunciada anteriormente y una trayectoria ascendente para la deuda en los años siguientes. “Se debería considerar una consolidación más ambiciosa y acelerada para colocar a la deuda en una firme trayectoria descendente y recuperar margen de maniobra para la política fiscal”, señaló el FMI en la Declaración del personal técnico al término de la misión del Artículo IV correspondiente a 2026, publicada este 2 de octubre. La Secretaría de Hacienda publicó un comunicado en el que consideró que el FMI reconoció avances en la consolidación fiscal, la estabilidad financiera y las perspectivas de crecimiento de México. Ver más: Ley Aduanera en México avanza con cambios sobre hidrocarburos y subvaluación La dependencia sostuvo que una consolidación gradual, sustentada en “metas realistas”, permitirá avanzar de manera sostenible en la reducción del déficit fiscal, al tiempo que protege la inversión y la actividad económica.
En su primer año de Gobierno, Sheinbaum logró reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit fiscal, a 4,9% del PIB en 2025 desde un nivel de 5,8% del PIB que le heredó su antecesor el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, la disminución del déficit fiscal se ralentizó en 2026 y ese ritmo continuará en 2027. La Secretaría de Hacienda prevé que el déficit fiscal se ubique en 4,1% del PIB al cierre de 2026 y que baje marginalmente a 3,9%del PIB para 2027, un dato que resultó mayor al 3,5% del PIB que la dependencia estimó originalmente para cierre del próximo año. El FMI sostuvo en su Declaración que la credibilidad del plan de consolidación se fortalecería con la identificación temprana de medidas, es decir, establecer un conjunto de acciones para salvaguardar los objetivos fiscales a mediano plazo y crear margen para gasto prioritario en infraestructura y salud.
Del lado del gasto -sugirió- se debería considerar una mejor focalización de los programas sociales, asegurar una eliminación progresiva de los subsidios a los combustibles y el fortalecimiento duradero de las finanzas de Pemex. Del lado del ingreso, además de las medidas incluidas en el presupuesto de 2027, México debería contemplar como posibles opciones para movilizar más ingresos el aumento de impuestos subnacionales sobre la propiedad y los vehículos, y eliminar paulatinamente los incentivos fiscales en zonas fronterizas. También recomendó subir y ampliar el impuesto al carbono, reformar el Impuesto Sobre la Renta de las personas físicas y fomentar la formalización. Hacienda estima que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda pública, se ubicará en 54% del PIB al cierre de 2026, 1,4 puntos porcentuales por encima del nivel observado en 2025, mientras que para 2027 se proyecta que se ubique en 55% del PIB.
De acuerdo con el secretario de Hacienda, Édgar Amador, se espera que la deuda pública se estabilice en un nivel de alrededor de 56% del PIB hacia 2030. Crecimiento y Banxico El FMI señaló que tras un débil 2025, se prevé que el crecimiento económico de México cobre mayor fuerza. El organismo mencionó que se proyecta que el crecimiento cobre mayor fuerza y que alcance 1,5% en 2026 y 1,8% en 2027, aunque seguiría limitado, principalmente por la incertidumbre externa. Las políticas fiscales y monetarias menos restrictivas, la aceleración de exportaciones a Estados Unidos y el impacto limitado del shock mundial en los precios de la energía y las medidas fiscales para proteger los precios internos de la gasolina, son factores que están apuntalando la actividad en 2026.
Hacia 2027 se proyecta que el crecimiento se acelere más, aunque la incertidumbre en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y los recientes cambios regulatorios e institucionales a nivel nacional seguirán restringiendo la actividad. El FMI anotó que la inflación general ha disminuido en los últimos meses gracias a la holgura económica, una postura de política monetaria restrictiva, la caída de los precios agrícolas, el fortalecimiento del peso y la estabilidad de los precios internos de la gasolina, por lo que se sitúa cerca de la meta de Banco de México (Banxico). Sin embargo, subrayó que persisten presiones sobre los precios de la inflación subyacente y las expectativas se mantienen por encima de la meta del 3% establecida de Banxico, por lo que se debería continuar con una postura moderadamente restrictiva hasta que estas presiones subyacentes muestren señales claras de ceder. El organismo también consideró que el banco central podría fortalecer aún más la comunicación brindando mayor claridad sobre el objetivo de política monetaria y la función de reacción.
La misión del FMI visitó Ciudad de México del 7 al 15 de septiembre para realizar la consulta del Artículo IV de 2026, y mantuvo reuniones virtuales adicionales.