Alcaraz, de la remontada 'in extremis' genial a la aniquilación total en Tokio

Alcaraz, de la remontada 'in extremis' genial a la aniquilación total en Tokio

Los jugadores diferentes, de una categoría superior, aparecen en las situaciones más comprometidas. Carlos Alcaraz ya ha demostardo, a sus tempranos 23 años, que compite con rango de tenista de los que hacen historia deportiva, dejan huella por su idiosincracia, su capacidad de inventar y divertir. Tiene su factor humano, que aparcó con la capa de superhéroe cuando lo necesitó. Alcaraz fue terrenal durante una hora.

Demasiados altibajos en su juego, sin alegría ni sensaciones. Compitiendo a trancas y barrancas, cediendo la iniciativa a un rival que detectó las debilidades del siete veces campeón de Grand Slam, del defensor de la corona en el ATP 500 de Tokio. Más errores que aciertos, haciendo buenas sus palabras de la jornada inaugural, cuando se quejó de no haber sentido la bola. Lo que no impidió que venciese al estadounidense Alex Michelsen.

Tampoco esos 60 minutos de dudas resultaron letales en su contra. Porque llegó el momento de la verdad, y emergió la genialidad de Alcaraz, a la vez que su rival, el italiano Matteo Arnaldi, 25 años y nº 37, perdía la agresividad de instantes anteriores, sufría los nervios de cerrar un set a favor contra el nº 3. Todo parecía sentenciado con 6-2 de Matteo Arnaldi en el 'tiebreak'. Alcaraz dejó de regalar puntos, su instinto depredador despertó.

Flaqueó el oponente. El español salvó cuatro bolas de set, hizo un parcial favorable de 6-0 para llevarse el parcial por 8-6. Lo que marca diferencias entre los grandes y los buenos. Despegó Carlos Alcaraz con ese refuerzo, pasó de las dificultades y los interrogantes a un trabajo de aniquilación.

Venció 7-6 (6) y 6-1 en 1h.45'. Acabó a lo grande, con una inyección de adrenalina que le ayudará mucho para mañana, en cuartos ante el canadiense Denis Shapovalov, que ganó por 7-5, 3-6 y 6-4 el duelo de zurdos con el chileno Alejandro Tabilo.

¿Te gustó esta nota? Compártela: