Ubisoft apostó por el realismo para crear uno de los mejores juegos del siglo XXI. Que 13 años después de su último episodio sigamos esperando uno nuevo, es un crimen

Ubisoft apostó por el realismo para crear uno de los mejores juegos del siglo XXI. Que 13 años después de su último episodio sigamos esperando uno nuevo, es un crimen

Pocas noticias nos hicieron más felices que saber que al fin, tras años de silencio, la saga Splinter Cell volvía a la vida con un remake del primer juego; un clásico de la infiltración que en su momento deslumbró por el realismo con el que afrontaba la acción, marcando de forma clara sus diferencias con todo un titán como Metal Gear Solid. Lo triste de esta historia es que el proyecto sigue siendo un absoluto misterio, y en más de una ocasión se ha llegado a dudar incluso de que pudiera llegar a buen puerto. Como no queremos ser pesimistas, lo que sí nos gustaría ahora es recordar por qué la primera aventura de Sam Fisher es un juego tan bueno e importante. Índice de Contenidos (7) Nuestros especiales Memorias Retro nacieron con la intención de hablar de grandes obras maestras del pasado, pero también la de traer de vuelta grandes videojuegos que por unos u otros motivos terminaron cayendo en el olvido.

Quién podría imaginar que Splinter Cell encajara en esta segunda definición pues, en su día, se convirtió en una de las series de referencia para Ubisoft. Desarrollado por Ubisoft Montreal, Splinter Cell quizá no sea la saga más representativa del estudio, y tampoco es la que mayores ventas les ha deparado, sin embargo sí es una de las que más éxito de crítica ha dado al equipo. Desde la premiadísima primera parte, uno de los juegos con mayor valoración de la historia de Metacritic, hasta el último capítulo hemos asistido a múltiples entregas con diferentes conceptos y propuestas jugables pero todas con un punto en común: la calidad. Sam Fisher, con la inconfundible voz de Michael Ironside en su versión original, apuntaba maneras en el primer juego como protagonista carismático, en una personalidad que se iría desarrollando progresivamente con el avanzar de la saga hasta llegar a su cenit en el complejo y tridimensional héroe que llegaba a ser en Conviction: la última entrega.

El origen de la IP con este Tom Clancy's Splinter Cell de 2002 se llevaba a cabo con una trama de intrigas política fascinante a la que por aquel entonces no estábamos tan acostumbrados como ahora, y que nos llevaba con mucha habilidad por varios países de lo más exótico con un hilo argumental trabajado e inteligente. En Splinter Cell interpretábamos al personaje de Sam Fisher, un agente de operaciones especiales retirado de los Navy SEALS que debía volver al servicio para trabajar en una división secreta denominada Third Echelon. El motivo tenía que ver con el asesinato del presidente de Georgia, lo que nos introducía en una sofisticada trama de traiciones políticas que, como ya hemos dicho, nos movía con enorme interés por varios países y localizaciones en un guión hábil y deliciosamente tramposo. La principal virtud del videojuego, sin embargo, estaba muy lejos de tener que ver con su guión y hacía un mayor énfasis en su propia experiencia jugable.

Hubo muchos juegos de sigilo hasta entonces, pero pocos nos hicieron sentir tan dentro de una película de espionaje como Splinter Cell. La inmersión era total por montones de factores, pero entre los más destacables se contaba los increíbles movimientos del protagonista, las escenas de tensión que se vivían cuanto más nos acercábamos a nuestros enemigos (imprescindible para acabar con ellos con sigilo) y la sensación formidable de logro personal y recompensa máxima cuando lográbamos terminar un nivel sin hacer saltar una alarma. Lo mejor de Splinter Cell • Argumento sofisticado, maduro y de sorprendente profundidad para su momento. • Impecable combinado de diferentes tipos de jugabilidad: aventuras, acción, sigilo, exploración, plataformas... • Mecánicas de sigilo formidables, entre las mejores de su momento. • Comienzo de un mito como héroe para la saga: Sam Fisher. • Culto a los gadgets con una amplia oferta de instrumentos y métodos de visualización... • Apartado tecnológico impactante para la época, con especial mérito para las animaciones. El primer Splinter Cell lograba muchas cosas que el jugador podía sentir por vez primera.

El hecho de protagonizar una película de espionaje era algo que ya habíamos vivido en su momento con el primer Metal Gear Solid, sin embargo aquí contábamos por primera vez con una perspectiva jugable y argumental mucho más occidentalizada. Más táctico al principio y más orientado hacia la acción en sus dos últimos episodios Comenzaba en 2002 con esta primera entrega una saga potente que nos dejaría crestas de la ola formidables como este primer episodio o el también memorable Chaos Theory, una IP que iría evolucionando al mismo tiempo que los nuevos tiempos, y que en ningún momento renunciaría a apostar por la veta más sofisticada y avanzada de la acción de la época que fuera atravesando. Más táctico al principio y más orientado hacia la acción en sus dos últimos episodios (Conviction y Blacklist), el inicio de la saga fue un monumental tour-de-force con una tensión impactante y pocas veces vista hasta entonces. La versatilidad de los movimientos del protagonista, perfectamente capaz de llevar a cabo maniobras acrobáticas y acto seguido ejecutar a sus enemigos, era la clave del videojuego, y el principal fundamento en el que se basaba la fantástica experiencia jugable del programa.

La dificultad del título era endiablada, especialmente si queríamos superar cada nivel sin levantar una alarma en lo que era la auténtica esencia del programa, sin embargo por muchas veces que tuviéramos que repetir un checkpoint nunca llegaba a ser frustrante. El ensayo-error era una táctica aceptable en su dificultoso reto, sin embargo el estudio de cada escenario y situación ofrecía recompensas mayores. Esa era una de las claves del título, saber mezclar una propuesta decididamente hardcore con una ejecución tan brillante que no sabía de perfiles de usuarios. El legado de Tom Clancy's Splinter Cell Puede que Splinter Cell no fuera el primer videojuego de sigilo, de hecho no lo fue ni mucho menos, pero fue uno de los que aunó más brillantemente el componente de aventuras, acción y punto estratégico en su momento.

La saga Metal Gear Solid ya pegaba con fuerza cuando se puso a la venta la primera aventura de Sam Fisher, y fue una referencia obvia para ésta, sin embargo el juego de Ubisoft supo hacerse su hueco con una personalidad a prueba de bombas. Hasta entonces las tramas complejas y enrevesadas con traiciones e intrigas políticas no abundaban, y el juego supo buscar el lado realista que la IP de Konami no tenía, aderezándolo además con el carisma de un personaje principal formidable: el propio Sam Fisher. El uso de los gadgets y las sofisticadas animaciones del héroe que, recordemos, no fueron capturadas sino recreadas desde cero para mejorar su fluidez, también marcaron a la industria de cara al futuro. Quizá su argumento maduro, su tratamiento del personaje en cuanto a movimientos y su estilo combinado de acción, aventuras y sigilo no marcaron a la industria con la fuerza de otras sagas, pero sí decididamente crearon impacto de una forma sutil aunque importante.

Por eso confiamos en que ese ansiado remake a cargo de Ubisoft Toronto acabe viendo la luz, y haga justicia al gran legado de Splinter Cell. ¿Sabías qué... de Splinter Cell? • La frase clave para el contacto del nivel de la embajada de China es la primera línea de la novela 1984, de George Orwell: "Un día frío de abril". • El propio Tom Clancy descartó la idea de las gafas de Sam Fisher puesto que con el diseño que vemos en el juego era imposible su fabricación. Finalmente fue convencido por Ubisoft para aceptarlo. • Los fabricantes de algunos de los accesorios del juego son Weylanda y los de otros son Yutani. Weyland-Yutani era la infausta compañía de la saga Alien. • Metal Gear Solid 3: Snake Eater cuenta con una referencia al videojuego, en una conversación entre Snake y Monkey en la que se menciona a "Sam". • Far Cry 2 también hace un guiño a Splinter Cell con un informante georgiano llamado Gurgenidze, igual que el nombre del informante georgiano de la CIA en la aventura de Sam Fisher. • Una habitación del edificio de la CIA contiene abundantes objetos sobre platillos volantes y un correo electrónico encriptado de un remitente llamado F.M. del FBI. Claro homenaje a Fox Mulder, personaje protagonista de la serie televisiva Expediente X.

Splinter Cell es uno de esos juegos clásicos a los que no resulta nada fácil acceder hoy en día. De entrada lo puedes comprar por apenas 2,5 euros en tiendas digitales como Steam o GOG (está ahora mismo de rebajas), pero también puedes disfrutar de él en Xbox Series sacando partida de la fantástica retrocompatibilidad con los clásicos de la primera Xbox. Vamos, que si sientes curiosidad por él o te apetece redescubrir este título de Ubisoft, no vas a encontrar obstáculos. Además el juego no ha envejecido nada mal, por lo que lo puedes disfrutar como el primer día.

Y si te quedas con ganas de más, en la tienda de Ubisoft puedes comprar toda la saga por apenas unos pocos euros. En 3DJuegos | 27 años después de La Amenaza Fantasma he revivido uno de los sueños de mi infancia. Análisis de Star Wars: Galactic Racer

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