Adiós, Tyler Herro. Hola, doble MVP. El que debería ser –por nombre, edad y salario– el traspaso del verano en la NBA, tengo la sensación de que está pasando casi de puntillas. No diré inadvertido, pues que Giannis Antetokounmpo leve anclas tras 13 años fondeando el mismo puerto y dos de agotadores rumores de traspaso, es un bombazo.
Pero una bomba que, ni de lejos, ha provocado la onda expansiva que cabía esperar. Es algo que pudimos medir incluso en los comentarios de nbamaniacs . El post de su traspaso apenas generó 300 comentarios. Casi la mitad de los de Jaylen Brown y apenas treinta más que los de la salida de LaMelo Ball rumbo a Minnesota.
En lo más alto (quién si no) LeBron James. Cuarentón firma con los 76ers y…boom: 630 comentarios. Como Isabel II del Reino Unido, rey hasta la muerte. Pues con el ‘trampantojo del verano’ como eje central de esta pieza, damos comienzo a la previa de los nuevos Miami Heat.
Datos, resultados de la campaña anterior, un vistazo a su plantilla 2026-27, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico para la franquicia. ¿Capacidad para hacer candidatos a los Heats? De lo que ha sido Giannis Antetokounmpo no hay debate. Para muchos, ya, uno de los tres mejores europeos de siempre. Dos MVP de temporada regular, un MVP de las Finales y el único jugador de la historia en promediar 25 puntos, 10 rebotes, 5 asistencias, 1 tapón y 1 robo en múltiples temporadas.
Y, por mucho que llevemos un año (o más) mareando la perdiz con su salida de Wisconsin, no hay que perder de vista lo elemental aquí: Giannis sigue siendo un animal. Su última temporada nos dejó cifras de 27,6 puntos, 9,8 rebotes y 5,4 asistencias, con un 62,4% en tiros de campo. Lo que ocurrió es que solo pudimos verlo en 36 partidos, y entre las lesiones, el quedarse sin playoffs (¡ni play-in!) y el culebrón del traspaso, acabamos hablando de todo menos de baloncesto. Cumplirá 32 años en diciembre, así que empatizo perfectamente con quien mire la operación con cierto recelo.
Sobre todo porque Miami ha entregado a Herro (jugador que apuntaba a one man club ) y Ware (un pívot de futuro emocionante), además de Jaquez y Jakucionis. Y casi peor que los traspasos ha sido una no-renovación: la de Norman Powell . Un éxodo masivo de munición a cambio de una ventana de oportunidad de un par de años o tres, como mucho. Aun así, ¿cómo vamos a reprocharle a Riley que se haya lanzado?
Después de tantas estrellas que parecían destinadas a acabar en South Beach y terminaron pasando de largo, consigue a uno de los pocos jugadores de la liga capaces de hacerte candidato de la nada con un mínimo de seriedad. Y lo junta con Bam ( el hombre de los 83 puntos) , precisamente la pieza que más sentido tenía conservar para intentarlo. En su presentación, Giannis no se cortó al señalar el campeonato como objetivo –y faltaría más– pero a los Heat aún les queda averiguar si los jugadores con quienes les van a rodear son mejor acompañamiento que aquellos con los que lleva dándose de bruces los cinco últimos años en Milwaukee. ¿El mejor frontcourt de la NBA? Recuerdo discutir, hace más de una década y en este mismo medio, cuál era el mejor juego interior de la NBA del momento.
Eran los albores del curso 2014/15, y estas, algunas de las parejas en porfía: Paul Gasol/Joakim Noah (Bulls) ; Zach Randolph/Marc Gasol (Grizzlies) ; Anthony Davis/Omer Asik (Pelicans) ; Blake Griffin/DeAndre Jordan (Clippers) ; Gregg Monroe/Andre Drummond (Pistons) ; Paul Millsap/ Al Horford (Hawks) ; David Lee/Andrew Bogut (Warriors) … y podríamos seguir: Hilario, Gortat, Howard, Chandler, Hibbert… Porque aquellos eran todavía los años dorados del bigman , desprevenidos ante la incipiente erupción de los Splash Brothers y el posterior Moreyball que contaminaría la NBA: ser un siete pies y abrirte para meter triples en catch and shoot era algo sobrevalorado (por infrautilizado). Pero en el deporte no existen fórmulas ganadoras ni pizarras categóricas. Solo ciclos. Y ante este ciclo del ‘5 abierto’ empezaron a aparecer resistencias.
Primero en 2021, con Mobley y Allen en Cleveland. Y luego en 2022 con Towns y Gobert en Minnesota donde, aunque el primero sí supiera lanzar triples, pocos se aventuraron a creer en que la dupla funcionaría. Pero lo hicieron: Finales de Conferencia en 2024. Pues bien, ahora Spoelstra tiene dos especímenes grandes, móviles y espigados, que apenas meten muchos triples y que tampoco se conforman con vivir en la pintura.
Que saben arrancar, botar, anotar, cabalgar, intimidar, bloquear, pasar y defender. Salvo la larga distancia, hacen prácticamente de todo. Uno de los grandes peajes de Adebayo estos años ha sido que más se le necesitaba lejos de la canasta para generar, más se echaba de menos su presencia debajo de ella. Ahora en Miami dispondrán de dos de los ‘interiores’ más versátiles del circuito, lo que es una invitación a toda clase de pizarras, en ataque y en defensa.
Con ambos, Spoelstra tiene material para entretenerse y crear. La edad no perdona; la muñeca tampoco olvida Davion Mitchell –lo más flojito del quinteto– y Andrew Wiggins pueden conformar una primera línea defensiva sólida. El base puede encargarse del trabajo más pesado sobre el balón en tramos largos de partido para descargar a Giannis de sus aclarados, y Wiggins asumir al alero rival de turno. Y para completar la curva, dos tiradores de pelo en pecho. 34 años gasta Tim Hardaway; 36 Klay Thompson.
La edad no perdona, pero la muñeca tampoco olvida. Hardaway Jr. viene de terminar 3º en las votaciones al Sexto Hombre del Año gracias su tremenda eficacia saliendo del banquillo de los Denver Nuggets: 13,5 puntos y más de un 40% en triples. Klay Thompson, a pesar de que su etapa en Dallas parece haber transcurrido sin pena ni gloria, enchufó más de 200 triples superando el 38% de acierto. Con la gravedad del heleno, ¡ojo como les dé por entrar en calor!.
Menos intuitivo con el tiro exterior va a ser lo de Bam, con quien parecen empecinados en convertirlo en lo que no es. El curso pasado se se fue a 5,5 triples por partido metiendo el 31,8%. Está probándolo de verdad, pero aún no al nivel como para que su defensor sienta la obligación de seguirle el juego. Y si le conceden ese tiro para cerrar las entradas de Antetokounmpo, puede que Miami acabe haciendo exactamente lo que quiere el rival.
Por eso espero ver a Adebayo bastante activo alrededor del ex MVP. Tiene recursos de sobra para participar y confío en que lo de esperar abierto se quede en algo residual salvo las noches en que tenga la muñeca incandescente. En lo personal, la de Klay me parece una incorporación de gala (todo lo que sea darle jugadores de alto IQ a Spo me parece un buen plan); por lo que cuesta (menos de 6 kilos al año) y por lo que se le va a pedir. Seguirá siendo una amenaza al salir de un bloqueo y aceptará sin reparos las noches en las que otro compañero deba jugar más.
Disfrutemos de su ocaso. El problema vendrá si empezamos a exigirle soluciones que hace tiempo que no ofrece. Si la jugada se atasca y le llega el balón con seis segundos por delante, es probable que echemos de menos a alguien capaz de fabricarse algo desde el bote. Ahí Herro y Powell sí dejan un hueco que costará rellenar.
En esos contextos de cuenta atrás, Wiggins, Hardaway Jr. y otro escolta de quien hablaremos en la sección ‘El jugador a seguir’ pueden dar el apaño. Para ir tirando durante la fase regular debería dar; cuando un rival dedique una serie entera de playoffs a negar las primeras opciones, habrá que ver. Quizás toque agitar el mercado en febrero por si acaso. Lo mejor del traspaso de Bobby Portis –además de que este sí las enchufa desde fuera (viene de meter un 45,6% de sus triples)– es que ya sabe jugar al lado de Giannis y puede abrirle un espacio que con Bam costará más encontrar hasta que se sincronicen.
Mal defensor pero buena pieza para alternar a las dos estrellas cuando toque. Y bueno, ya sabemos lo suele ocurrir con todo aquel que juega bajo el ala de Spo, hogar donde los especialistas ven cómo se acentúa su principal talento: habrá minutos de calidad para Fontecchio, para Dru Smith y para la horma en el zapato de Spoelstra hasta la fecha: Nikola Jovic. El inglés tiene 23 años y viene de una campaña desastrosa en la que perdió la confianza ganada en la anterior, con carros de tiro calamitosos. Salvarlo de su caída libre podría convertirle en uno de los ‘fichajes internos’ del verano.
Así que sí, hay banquillo. Nos falta por comprobar si todas esas piezas van a poder mezclarse a gusto del entrenador. Si para abril los Heat son mar o salar. El jugador a seguir: Pelle Larsson Al sueco le acaban de poner por delante 60 millones de dólares en cuatro años, así que parece que en Miami también tienen ganas de ver hasta dónde llega este escolta de 1,96 ¡que viene de ser un pick 44 del Draft 2024!
Ha destrozado varios techos en su segundo curso en la NBA con 11,4 puntos, 3,5 rebotes y 3,4 asistencias, siendo titular en 54 de sus 70 partidos. El head coach le ha elevado en sus responsabilidades y éste ha respondido tan bastante bien como para que la franquicia le reserve un lugar en un proyecto que acaba de cambiar de exigencias. Lo que más me atrae de Larsson, y por eso está en esta sección, es que puede ayudar en varios de los problemas que acabamos de comentar sin necesitar que el equipo modifique sus jerarquías. Hablamos de un glue guy de manual capaz defender por fuera y con la mentalidad que tanto gusta en los Heat, la de morir en el intento.
Pelle Larsson on ball defense against all stars by u/MargielaMan568 in heat Solo por esto, por su contribución para hacer de la línea exterior de Miami un muro difícil de franquear, ya tienen Tim y Klay la presión que buscábamos para estar finísimos en el tiro y ganarse sus minutos. Porque Pelle viene con todo. El tiro exterior que por ahora le falta lo compensa con su movilidad y verticalidad en pista. Mateo Mayorga recoge en Sports Illustrated sus 1,28 puntos por posesión en acciones de corte, que utiliza relativamente poco.
Habrá que ver si aumenta esa frecuencia ahora que tantas ayudas van a estar pendientes de terceros compañeros. Más que cuánto juega o cuántas titularidades encadena, el dato que más me va a interesar es cuántos partidos en situación clutch acaba cerrando como parte del quinteto en pista. Ese es el salto que espero de él y el dilema que confío que genere en el staff técnico. Que cuando la tentación fácil sea virar a muñecas contrastadas como las de Hardaway y Thompson, a Spoelstra le cueste justificar que se sea Larsson quien se quede sentado.
El pronóstico de nbamaniacs Este es el pronóstico de nbamaniacs, pero ayer nos pasamos por las instalaciones de El Santuario en Málaga para ver entrenar a los Cavs (el domingo tendréis contenido) y coincidimos con varios compañeros de profesión. Les comenté que hoy sacábamos previa de Miami y que mi pronóstico era de 45 victorias. Les pregunté si me quedaba corto. Si alguno de ellos se irían a las 50.
Ni Aircriss (NBA España), ni Sergio Rabinal (Gigantes), ni Nacho Losilla (ex Dazn) ni Eder Rebollo (MassiveBall) lo harían. Y yo no he cambiado de opinión. Hay demasiado que resolver en la creación exterior y el encaje de piezas. Como fan de Spoelstra les daré una más de propina.
Pronóstico: 46-36. Equipo anterior: Portland Trail Blazers; Próximo equipo: Charlotte Hornets