Colombia le ofrece a EE.UU. sus minerales críticos: qué dicen los memorandos y qué riesgos existen

Colombia le ofrece a EE.UU. sus minerales críticos: qué dicen los memorandos y qué riesgos existen

Bloomberg Línea — Colombia afronta el reto de aprovechar la cooperación con Estados Unidos en minerales críticos para avanzar en las cadenas de valor, atraer transferencia de tecnología y conocimiento y evitar quedar limitada únicamente a la exportación de materias primas, según expertos. Durante su reciente visita a Colombia, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores colombiano, Omar Bula, suscribieron dos instrumentos de cooperación para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras, así como avanzar en la cooperación estratégica en materia de energía nuclear civil. Vladimir Rouvinski, director del Laboratorio de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Icesi, señala a este medio que el acuerdo entre Colombia y Estados Unidos implica tanto oportunidades como riesgos para el país sudamericano, en el marco del nuevo acercamiento de Washington hacia el hemisferio occidental. Entre las oportunidades, destaca la posibilidad de que Colombia pase de exportar minerales a participar en una cadena de valor, lo que permitiría acceder a capital, tecnología y conocimiento que el país no necesariamente posee en todos los casos.

Rouvinski también considera que el acercamiento con Estados Unidos puede fortalecer el papel de Colombia como proveedor estratégico de minerales para ese país y contribuir a formalizar actividades que actualmente están dominadas, en algunos casos, por la economía ilegal o no formalizada. “Ahora bien, lo importante es tener en cuenta que Colombia tiene que saber defender sus intereses, dejando muy claro cuál es el interés del país”, dijo a Bloomberg Línea Vladimir Rouvinski. “Y aquí no se trata simplemente de ser parte de esta cadena de valor, sino de cuál puede ser la participación efectiva que tiene Colombia”. Rouvinski señala que Colombia debe considerar los impactos ambientales y los conflictos socioambientales y territoriales que pueden surgir con el desarrollo de la actividad, ya que estos factores podrían agravar los problemas asociados con la minería ilegal y la captura criminal. Otro aspecto que considera relevante es la dependencia tecnológica. Según Rouvinski, Colombia debe procurar la transferencia de tecnología y conocimiento para evitar limitarse nuevamente a la exportación de materias primas y convertirse en un socio dentro de esta nueva esfera económica.

Desde una perspectiva geopolítica, Rouvinski señala que tanto China como Estados Unidos están fortaleciendo sus cadenas de suministro de minerales críticos. Por ello, considera que Colombia debe mantener claros sus intereses al profundizar su relación con Estados Unidos, sin poner en riesgo las relaciones que pueda mantener con otros potenciales socios. Qué contempla el acuerdo de minerales críticos entre Colombia y EE.UU. El acercamiento entre Colombia y EE.UU. se produce en un momento en el que las principales potencias mundiales buscan asegurar el suministro de minerales críticos para industrias estratégicas como la IA.

La Agencia Internacional de Energía señala que el fuerte crecimiento de la demanda de estos materiales ha elevado su valor estratégico y llevado a los gobiernos a priorizar cadenas de suministro más “seguras y resilientes”. “Colombia cuenta con un marco jurídico sólido para el desarrollo de los minerales estratégicos. Básicamente se ha fomentado la metodología de las rondas de selección objetiva como mecanismo de contratación, pero también no se descarta que se modifique el marco jurídico y regulatorio para atraer inversión en materia de exploración”, dijo a Bloomberg Línea Milton Montoya, analista del sector y counsel del bufete de abogados Holland & Knight. El acuerdo con EE.UU. no implica la entrega de áreas mineras, la asignación de contratos ni compromisos de recursos por parte de Colombia, dijo Montoya, quien lo definió como una declaración de intenciones para establecer áreas de cooperación entre ambos países. “Se busca fomentar la exploración, es decir, el conocimiento del subsuelo y, a partir de ahí, en las áreas donde se identifiquen recursos, avanzar en su exploración y en el desarrollo industrial de los minerales críticos”, anotó el abogado Montoya. El Departamento de Estado estadounidense señaló que el memorando de entendimiento apunta a la simplificación de los trámites de concesión de permisos, a mecanismos de fijación de precios que protejan el mercado (como los precios mínimos), a herramientas de evaluación de la seguridad nacional para la venta de activos de minerales críticos, a la inversión en tecnología de reciclaje de minerales y a la cooperación en materia de cartografía geológica. “Establece un marco entre Estados Unidos y Colombia para garantizar cadenas de suministro resilientes, diversificadas y justas de minerales críticos y tierras raras, comprometiendo a ambos gobiernos a movilizar el apoyo del sector público y privado, mediante garantías, préstamos, capital, acuerdos de compra, seguros o medidas de facilitación normativa, con el fin de identificar y financiar conjuntamente proyectos de extracción y procesamiento en un plazo de seis meses a partir de la firma”, dijo en un comunicado.

A propósito de la suscripción de los instrumentos de cooperación con EE.UU., el Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga (ICP) señaló en un comunicado que el memorando sobre minerales críticos abre una oportunidad para atraer inversión y desarrollar proyectos. “El reto para Colombia es crear las condiciones para que esa inversión se convierta en producción, valor agregado y una mayor participación en las cadenas globales de valor”, explicó en un comunicado el ICP. ICP propone que el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 podría incluir reformas para dar mayor previsibilidad a las reglas del sector y facilitar proyectos mineros de largo plazo. Entre las propuestas están crear un Estatuto Minero y Fiscal para Minerales Estratégicos, establecer mecanismos de estabilidad jurídica por al menos 10 años y revisar los incentivos fiscales para proyectos de gran escala. ¿Qué necesita Colombia para aprovechar sus minerales críticos? A pesar de la oportunidad, Colombia necesita avanzar en conocimiento geológico, exploración, estabilidad jurídica y eficiencia en los trámites ambientales y de consulta previa para convertir su potencial en minerales críticos en nuevos proyectos de inversión, tras la firma de un memorando de entendimiento con Estados Unidos en esta materia. “Sin lugar a dudas, uno de los principales aspectos que tiene Colombia pendiente por desarrollar es su potencial minero.

Pero primero es fundamental el conocimiento geológico y en segundo lugar el fomento de la exploración”, manifestó Milton Montoya, de Holland & Knight. Desde el punto de vista de la política pública y del marco jurídico, Montoya señala que se necesitan cuatro elementos para aprovechar el potencial de los minerales críticos: estabilidad jurídica; desmontar algunas de las trabas derivadas de figuras ambientales que limitan el desarrollo de la actividad minera en los territorios; optimizar y hacer más eficientes los procesos de consulta previa; y hacer lo mismo con los procesos de licenciamiento ambiental. Lina Uribe, socia de Corporativo y M&A en el bufete Pérez-Llorca Colombia, expone que el borrador del CONPES de Política Nacional de Minerales Estratégicos y Críticos, publicado en agosto de 2026, identifica como principal obstáculo “la baja capacidad intersectorial para gestionar de manera integral los minerales estratégicos y críticos”. Considera que esta es una limitación que frena la transformación productiva y el cierre de brechas territoriales. “Pero el problema va más allá de un solo sector: según el Índice de Complejidad Empresarial Global de TMF, Colombia ocupa el sexto puesto mundial entre los países más complejos para hacer negocios, debido a las acciones discrecionales de la autoridad fiscal, los cambios constantes en los requisitos regulatorios y las expectativas poco claras en materia de cumplimiento normativo”, anotó la abogada.

Asimismo, expresó que los procesos de consulta previa con comunidades étnicas son otro de los factores que más incertidumbre generan, tanto para los inversionistas como para las propias comunidades. Entre 2011 y 2026 se registraron 12.588 procesos de consulta previa, y de aquellos iniciados entre 2022 y 2026, apenas el 16 % llegó a protocolización, mientras que el 77 % permanece activo en Colombia. Según Citi (C), América Latina cuenta con las mayores reservas globales de cobre y litio, lideró las inversiones globales en exploración minera en 2025 y se proyecta que su mercado de minerales alcance un valor de US$130.000 millones en minería y US$24.000 millones en refinación para el año 2040. A pesar de este potencial, el rol de la región continúa siendo mayoritariamente extractivo o “aguas arriba” (upstream).

La brecha respecto a las grandes potencias industriales es inmensa: mientras Chile refina aproximadamente 1,7 millones de toneladas (Mt) de cobre, China procesa cerca de 14 Mt. Adicionalmente, el escenario base de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que los proyectos actualmente anunciados cubrirían apenas el 76% de la demanda global de cobre y el 68% de la de litio para 2035. “Dado que este déficit no responde a una falta de reservas físicas sino a cuellos de botella en la ejecución de proyectos (infraestructura, demoras regulatorias y estructuración financiera), el desenlace de esta coyuntura histórica no está predeterminado”, dijo a Bloomberg Línea en una reciente entrevista el economista William Husband, director Global de Banca Corporativa de Metales y Minería del Citi.

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