En una pequeña comunidad de la Amazonía ecuatoriana, con menos de cien habitantes y situada cerca de la frontera con Perú, está tomando forma un experimento poco habitual. Sharamentsa, perteneciente al pueblo achuar, quiere convertirse en operadora de un observatorio de biodiversidad capaz de registrar animales prácticamente en tiempo real utilizando cámaras, inteligencia artificial y conexión satelital. El proyecto se llama Sharamentsa Viva y combina conservación ambiental con un objetivo adicional: que la tecnología quede en manos de la propia comunidad. Cámaras con IA en medio de la selva El diseño contempla doce nodos distribuidos en unas 10,2 hectáreas de bosque de la provincia de Pastaza.
Estos puntos estarán equipados con cámaras automatizadas y sistemas autónomos de cómputo capaces de procesar información mediante inteligencia artificial. Como en esa zona no existe una infraestructura convencional comparable a la de una ciudad, el sistema se apoya en dos elementos adicionales: paneles solares para obtener electricidad y Starlink para mantener conexión a internet. La combinación permitiría registrar animales y analizar imágenes sin depender constantemente de instalaciones externas. Entre las especies mencionadas por el proyecto aparecen el pecarí de collar, la guanta, el tapir amazónico, el hoatzin, la pumagarza, el capibara, el mono aullador rojo, la pava de Spix y la boa matacaballo.
Observatorio indígena de biodiversidad en tiempo real En lo profundo de la selva amazónica de Ecuador, la comunidad indígena de Sharamentsa —de escasos 100 habitantes— busca situar al país a la vanguardia de la conservación tecnológica intercultural, como operadora del primer… pic.twitter.com/dChdkKfT6E Última Hora (@UltimaHoracom) September 26, 2026 La comunidad también aprenderá a operar la tecnología El proyecto no consiste simplemente en instalar cámaras y esperar resultados. En una primera etapa, once jóvenes de Sharamentsa recibieron formación para colocar y manejar seis cámaras y un domo, utilizados para observar fauna de la zona. La experiencia permitió además detectar problemas y modificar parte del equipamiento antes de ampliar el sistema. La siguiente fase pretende capacitar a otras doce personas, seis mujeres y seis hombres.
La idea es que puedan desempeñarse como técnicos de monitoreo ecológico y operadores de sistemas de inteligencia artificial, en lugar de depender permanentemente de especialistas externos. No solo quieren conservar animales Sharamentsa Viva incorpora además un componente cultural. La comunidad quiere registrar conversaciones con sus mayores, documentar conocimientos sobre plantas y animales, preservar su lengua y crear una cartografía propia del territorio. Parte de ese material se almacenará en una casa destinada a conservar grabaciones, información científica y la historia de la comunidad.
El proyecto también contempla una escuela donde la enseñanza convencional, como matemáticas y español , conviva con conocimientos tradicionalmente transmitidos de manera oral, como reconocer plantas, construir techos o fabricar canastas. View this post on Instagram Buscan 500.000 dólares para ampliarlo Sharamentsa Viva todavía necesita financiación para alcanzar la escala prevista. Sus impulsores buscan alrededor de 500.000 dólares para ampliar el número de cámaras hasta 26, continuar capacitando habitantes y completar otras partes de la infraestructura. Geologic Dome, la organización que colabora con la comunidad, plantea además que el equipamiento y los datos terminen quedando bajo propiedad de Sharamentsa.
Esa característica cambia bastante el sentido del proyecto. La inteligencia artificial no llegaría a la Amazonía únicamente para observarla desde afuera . La intención es que quienes viven allí aprendan a utilizarla para estudiar su propio territorio y conservar tanto la biodiversidad como el conocimiento acumulado durante generaciones. Fuente: El Universo.