En medio de su divorcio con Juan Carlos Martínez en el que aún no encuentra un desenlace definitivo, Ana Patricia Gámez enfrenta uno de los retos más dolorosos en los días en que no puede estar junto a sus hijos Giulietta y Gael. Al borde del llanto y con el corazón en la mano, la conductora confesó que este proceso le ha costado mucho emocionalmente, y aunque intenta mostrarse fuerte frente a las cámaras, la realidad es que cada despedida de los pequeños de 11 y ocho años ha sido difícil de sobrellevar. Con la voz entrecortada y al borde de las lágrimas, la presentadora abrió su corazón y compartió lo que significa para ella esta nueva rutina: "Las mamás que trabajan y ven a sus hijos pocas horas en la mañana o en la noche, saben que cuando llegan están ahí; pero el saber, por ejemplo, este fin de semana yo no tengo a los niños, es difícil", expresó en La Mesa Caliente con evidente tristeza. Ana Patricia también reveló cómo ha transformado su día a día para aprovechar cada instante con ellos: "Uno no se acostumbra, pero también hay algo positivo, el tiempo que uno está con ellos, una mamá lo puede aprovechar más.
Lo valora más, o sea, de verdad que le das más valor al tiempo, tratas de dejar el celular, tratas de no trabajar para los días que los tienes, pero nunca se está listo". La situación legal con su exesposo ha sido un tema personal bastante complicado que la conductora enfrenta con valentía. Entre abogados y negociaciones, Ana Patricia describió el dolor que le provoca no tener a sus hijos cerca mientras se define un acuerdo. "Después de que las cosas están tan complicadas y además mis hijos no están, es como que te arrancan las entrañas", confesó, dejando ver la crudeza de un proceso que no solo involucra documentos y firmas, sino también sentimientos profundos. Un consuelo espiritual A pesar de la tormenta emocional que vie día a día, Ana Patricia ha encontrado refugio en la fe y en la espiritualidad. "Todos los días se aprende algo, últimamente lo que yo he hecho es orar, escuchar salmos que es lo único que me ha tranquilizado porque también como mamá, aunque sé que están bien cuidados con la otra parte, no deja de preocuparte si les vaya a pasar algo, si hay amistades, si salen", confesó.
La ex Nuestra Belleza Latina explicó que: "Como tú ya no tienes el control al 100% del cuidado, esa es una de las cosas que más mortifican y muchas veces estar cerca de Dios es lo que puede sanar y dar un poco de tranquilidad del resto, terapia, paciencia y aceptar lo que uno no puede cambiar". Detalles en los que trabaja todos los días mientras continúa con la transición a su nueva vida familiar. Un divorcio complicado Ana Patricia Gámez confirmó su separación de Juan Carlos Martínez en 2024, luego de más de una década de matrimonio. La pareja, que parecía consolidada, sorprendió al mundo del espectáculo con la noticia de su divorcio, pues ese verano se les veía contentos de vacaciones en el Parque Nacional de Yosemite, en San Francisco, California; una escapada familiar poco después de que Ana Patricia fuera parte del final de Enamorándonos, el show que la mantenía a cuadro en Univision.
En el proceso legal, Juan Carlos ha solicitado condiciones distintas a las que Ana Patricia considera justas, lo que ha complicado aún más la negociación. Mientras él busca acuerdos específicos sobre la custodia, la casa y aspectos financieros; ella insiste en que lo primordial es el bienestar de sus hijos y sus cuentas bancarias, lo que ha generado un choque de posturas que aún no encuentra resolución. Para encontrar momentos de paz en medio de la tormenta, Ana Patricia ha decidido enfocarse en nuevos proyectos y en su independencia. No solo continúa con su boutique y la venta en línea de sus productos, sino que también regresó a trabajar frente a las cámaras, ahora como parte de la familia Telemundo.
Meses atrás rentó un departamento y se mudó de la casa familiar —que aún sigue pagando y donde reside su ex— para alejarse de un ambiente complicado. Además, cuenta con el respaldo incondicional de su familia en México, el cariño de sus colegas en el mundo del espectáculo y el apoyo de la legión de fans que ha cultivado a lo largo de los años.