Los laboratorios médicos de Gaza se encuentran al borde del colapso. El Ministerio de Salud ha advertido de una grave escasez de equipos y materiales esenciales, especialmente para realizar análisis químicos fundamentales para el diagnóstico y seguimiento diario de miles de pacientes. La destrucción y el deterioro han dejado al sistema prácticamente paralizado. El 52 por ciento de los equipos de laboratorio han sido destruidos, mientras otro 30 por ciento de los que permanecen operativos presenta averías frecuentes.
Además, las piezas de repuesto siguen siendo inaccesibles. El Ministerio de Salud reclama la entrada urgente de nuevos equipos y repuestos para evitar una interrupción total de los servicios. Advierte de que no se trata solo de una crisis logística: sin laboratorios operativos, los médicos pierden herramientas esenciales para diagnosticar y tratar a sus pacientes. Aquí, cada máquina, cada análisis y cada resultado puede ser decisivo para un paciente.
Pero muchas de estas máquinas ya no funcionan, y las que continúan operativas lo hacen al límite. En Gaza, hasta algo tan básico como un análisis de sangre puede depender hoy de un equipo que mañana podría dejar de funcionar. Huda Hegazi, Gaza. hjb/hnb