Mantener en exclusiva un amplio catálogo de series y películas en plataformas conlleva un coste que, en determinadas ocasiones, nos lleva a leer noticias un tanto dramáticas, como aquella vez que HBO Max borró de un plumazo las cuatro temporadas de una de sus mejores series de ciencia ficción. Otras veces, simplemente optan por licenciar su contenido a otros servicios de streaming. Es lo que acaba de hacer Disney+ con una serie de fantasía. Desde hace unos días, los más de 325 millones de suscriptores de Netflix pueden disfrutar de las dos primeras temporadas de Percy Jackson y los dioses del Olimpo por tiempo limitado, y parece que ya lo están haciendo, ya que se ha reportado que la ficción se ha colado en el top 10 de series más vistas de la plataforma en varios mercados, incluidos algunos tan importantes como Estados Unidos y Reino Unido.
Vamos, que está siendo todo un éxito. Una estrategia que puede ser un acierto para Disney+ La noticia puede poner de manifiesto, una vez más, cómo Netflix ha ganado la guerra del streaming casi sin despeinarse, pero también podemos decir que es un gol a favor de Disney+. Si logra que millones de usuarios de Netflix se interesen por la producción, podrían quedarse a la expectativa de ver la tercera temporada, que llegará en exclusiva total al servicio de la compañía del ratón dentro de solo unas semanas, este próximo 20 de noviembre. Percy Jackson y los dioses del Olimpo cuenta la fantástica historia de un semidiós moderno de 12 años, Percy (Walker Scobell), que está acostumbrándose a sus poderes divinos recién descubiertos cuando Zeus, el dios del cielo, lo acusa de haberle robado su poderoso rayo. "Con la ayuda de sus amigos, deberá embarcarse en la aventura de su vida para encontrar el rayo y restablecer el orden en el Olimpo", podemos leer en la sinopsis oficial de sus capítulos originales.
Si ya has visto las dos temporadas, la tercera adaptará por primera vez a pantalla (grande o pequeña) el libro de La maldición del Titán, en la que Percy deberá enfrentarse a la repentina desaparición de Annabeth y a la inminente Gran Profecía revelada por el Oráculo de Delfos, de la que depende el destino del Olimpo. "Según la profecía, uno de los hijos semidioses de los Tres Grandes está destinado a elevar el Olimpo a una nueva era de esplendor o sumirlo en la ruina"