¿Qué selección se puede permitir tener al mejor portero de LaLiga EA Sports y al de la Premier League en el banquillo? La respuesta es sencilla, el que tiene también al Guante de Oro del Mundial de Estados Unidos. Unai Simón ha heredado el aquel conocido ‘el que nunca hace nada’ que estaba destinado a un futbolista diametralmente diferente como Raúl González. El punta, uno de los mejores jugadores de la historia de España pero que nunca tuvo éxito a nivel de títulos, se encargaba de marcar goles, mientras que el meta del Athletic tiene su trabajo en evitarlos.
Todos los países se pelearían por tener a Joan Garcia o David Raya defendiendo su marco. Incluso muchos españoles alimentaron el debate bajo palos al que siempre ha sobrevivido Unai Simón, en un nivel de confianza tan alto que tiene como responsable a Luis de la Fuente, que siempre ha apostado por el arquero vasco, que ante Croacia superó a una leyenda como Luis Arconada con su partido 69 con la camiseta de la ‘Roja’. Solo quedan Andoni Zubizarreta (126) e Iker Casillas (167) por encima de él, aunque todavía muy lejos. No pudo celebrarlo con una portería a cero.
Malacostumbró al aficionado en el Mundial hace unos pocos meses sin encajar ninguno en 650 minutos hasta el de la final, un hito histórico pues nunca había sucedido. Ni Walter Zegna, Casilla o Peter Shilton. Hubo quien dijo que no tuvo casi trabajo por la impoluta defensa española. Es cierto, pero si lo hubiera tenido podría haber rendido como ante Croacia, en el que de no ser por Mikel Merino habría sido el MVP pese al tanto encajado y un susto en salida de balón que él mismo resolvió.
Croacia planteó un partido complicado y sin amigos. Ni siqueira para Dani Olmo, que venía de ser aplaudido por su más que noble gesto de donar una parte de su sueldo mediante ‘Common Goal’ al país. Pequeña ovación también en el Stadion Poljud, estadio en el que un día fue el gran rival, pero no fue muy extenso pues los balcánicos venían con el dolor de su derrota más abultada de la historia ante Inglaterra y los jugadores tenían que dar una respuesta. A base de intensidad y juego duro.
También contra Olmo. Pero España subo bregar en el barro. No fue su partido más brillante, pero una no es campeona del mundo por solo brillar con balón. Se arremangó España, volvió a brillar Merino y clasificación en el bolsillo para cuartos