Coches Eléctricos España presume de avanzar con el coche eléctrico, pero los últimos datos acaban de echar por tierra todo su optimismo España cuenta con 58.075 puntos de recarga operativos, pero casi 18.000 instalaciones permanecen fuera de servicio por averías y retrasos administrativos. España cuenta con casi 18.000 puntos de recarga públicos que todavía no funcionan. Daniel Vega 09/10/2026 14:30 Actualizado a 09/10/2026 14:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora España se encuentra ante una situación complicada con su infraestructura de recarga para coches eléctricos, ya que una parte importante de las instalaciones construidas todavía no puede utilizarse por problemas técnicos o retrasos en los trámites administrativos. En concreto, casi uno de cada cuatro cargadores públicos instalados en el país permanece fuera de servicio, una circunstancia que limita la disponibilidad real de la red y que afecta especialmente a las zonas donde todavía existen pocas alternativas para recargar un vehículo. Este problema coincide con uno de los mejores momentos comerciales para los automóviles electrificados, cuyas matriculaciones aumentaron un 56 % durante septiembre hasta alcanzar las 31.945 unidades, según los últimos datos de ANFAC . Los coches eléctricos puros y los híbridos enchufables representaron el 34 % de las ventas de turismos durante ese mes, pero la ampliación de la infraestructura pública está perdiendo velocidad precisamente cuando aumenta la presencia de estos vehículos en las carreteras españolas.
La instalación de nuevos cargadores se ha desplomado durante 2026. Miles de cargadores instalados siguen sin funcionar y el ritmo de expansión se desploma El último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, correspondiente al tercer trimestre de 2026, sitúa en 17.965 los puntos públicos que todavía no están operativos por averías, deficiencias técnicas o conexiones eléctricas pendientes. Esta cantidad representa el 23,6 % de toda la infraestructura instalada, de manera que España podría disponer actualmente de 76.040 puntos de recarga públicos en lugar de los 58.075 que realmente funcionan, una diferencia que la patronal relaciona, entre otras cuestiones, con la lentitud de los procedimientos de acceso y conexión a la red de distribución. La evolución de las nuevas instalaciones tampoco acompaña al crecimiento de las matriculaciones, puesto que durante los nueve primeros meses de 2026 únicamente se incorporaron 5.003 puntos operativos, frente a los 13.382 registrados durante el mismo periodo del ejercicio anterior.
Esta diferencia supone una caída del 62,6 % en el ritmo de despliegue, con apenas 1.393 cargadores añadidos entre julio y septiembre, de los cuales 693 corresponden a potencias de hasta 22 kW y otros 399 permiten suministrar al menos 150 kW. A pesar de estos resultados, el país ha cubierto el 70 % del objetivo de potencia pública establecido para 2026 tomando como referencia los criterios de ACEA, que contemplan 3 kW disponibles por cada coche completamente eléctrico y 2 kW por cada híbrido enchufable. Sin embargo, esta evolución presenta importantes diferencias territoriales, con 22 provincias que ya cumplen las referencias previstas y otras seis que permanecen por debajo del 50 %, lo que pone de manifiesto las desigualdades existentes en el reparto de la infraestructura. España sigue muy lejos de Europa y tiene otro problema con la recarga rápida La distancia respecto a otros mercados europeos queda reflejada en el índice global de electromovilidad, donde España alcanza 27,8 puntos sobre 100 frente a los 42,1 de la media continental.
El contraste aumenta al evaluar exclusivamente la infraestructura pública, ya que el indicador español se queda en 15,9 puntos mientras Europa alcanza los 31,5, una diferencia considerable respecto a la evolución del mercado nacional de vehículos electrificados, cuyo indicador de penetración asciende hasta los 39,7 puntos. España sigue lejos de la media europea en infraestructura pública de recarga eléctrica. Otro de los aspectos pendientes es la disponibilidad de cargadores capaces de recuperar autonomía en tiempos reducidos, especialmente necesarios para facilitar los desplazamientos interurbanos. Aunque durante el tercer trimestre aumentó la incorporación de estaciones rápidas, únicamente 6.651 puntos de toda la red pública española ofrecen potencias iguales o superiores a 150 kW, lo que representa el 11,4 % del total y deja todavía un amplio margen para ampliar este tipo de instalaciones en los principales corredores de transporte.
Las dificultades también se extienden al transporte de mercancías, donde las necesidades energéticas de los camiones eléctricos exigen infraestructuras específicas de mayor potencia. Según recoge ANFAC, el borrador del Marco de Acción Nacional reconoce que España todavía presenta carencias respecto a los requisitos europeos del reglamento AFIR, especialmente en las estaciones de alta potencia de la red TEN-T y en los nodos urbanos, por lo que la ampliación de estos servicios y la puesta en funcionamiento de los cargadores ya construidos serán determinantes para cumplir los próximos objetivos de electrificación. Temas Puntos de recarga Coches Eléctricos