Marco Rubio da su apoyo total a Dinorah Figuera y pide unidad a la oposición para la transición en Venezuela

Marco Rubio da su apoyo total a Dinorah Figuera y pide unidad a la oposición para la transición en Venezuela

El jefe de la diplomacia estadounidense ha aprovechado su reunión de este viernes en Washington con la dirigente opositora para reafirmar el compromiso de la Administración de Donald Trump con el proceso de diálogo abierto entre representantes de la Asamblea Nacional elegida en 2015 y las autoridades venezolanas. Rubio ha asegurado que Figuera cuenta con el «100% de apoyo» del Gobierno estadounidense y ha defendido la negociación como una oportunidad para reconstruir las instituciones democráticas del país. El secretario de Estado ha insistido en que el objetivo no puede limitarse a la celebración de unos comicios, sino que debe incluir la creación de garantías institucionales que permitan mantener la democracia a largo plazo. «Esto tiene que resultar en elecciones libres y democráticas, pero no solamente elecciones libres y democráticas, sino también establecer las instituciones necesarias para mantener esa democracia», ha manifestado Rubio ante la prensa. Washington considera que las negociaciones representan la mejor oportunidad en décadas para recuperar la democracia en Venezuela EEUU reclama elecciones libres y una reforma de las instituciones venezolanas Durante su intervención, Marco Rubio ha calificado las conversaciones entre el Gobierno venezolano y la delegación de Dinorah Figuera como «la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido en más de una generación» para recuperar la democracia.

El responsable de la política exterior estadounidense ha reconocido las dificultades que entraña el proceso, aunque ha destacado los avances alcanzados desde el inicio de los contactos políticos impulsados por Washington durante el verano. «Una democracia que se mantenga va a requerir un montón de trabajo duro», ha afirmado, antes de advertir de que en las negociaciones está en juego «el progreso, la prosperidad y la libertad» de los venezolanos durante los próximos años. Rubio ha subrayado que las conversaciones cuentan con el respaldo de «los más altos niveles» de la Administración estadounidense y ha confirmado que está prevista una nueva ronda de negociaciones el 14 de octubre. Entre los principales asuntos que centran el diálogo figura la reinstitucionalización de los poderes públicos, especialmente la reforma del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE). La renovación de ambas instituciones se considera un elemento fundamental para establecer las garantías judiciales y electorales necesarias antes de convocar nuevas elecciones.

El proceso también contempla la recuperación de los derechos políticos, la creación de condiciones para la participación de las distintas fuerzas y el establecimiento de mecanismos que permitan desarrollar unos comicios con garantías democráticas. La reforma del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral ocupa un lugar central en la hoja de ruta para la transición venezolana Rubio pide a toda la oposición que respalde las negociaciones Uno de los mensajes centrales de la comparecencia ha sido la petición de unidad de la oposición venezolana en torno al proceso negociador que encabeza Dinorah Figuera. «Les pedimos a todos los elementos de la oposición y de la sociedad que participen y apoyen este proceso. Esta es la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido en mucho tiempo», ha declarado el secretario de Estado. El llamamiento llega en un momento de diferencias dentro de la oposición sobre la estrategia para afrontar la transición política en Venezuela.

La dirigente opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, permanece fuera de las conversaciones que mantienen los representantes de la Asamblea Nacional de 2015 con el chavismo. Machado ha denunciado obstáculos a sus intentos de regresar a Venezuela y ha reivindicado su participación en el futuro político del país. Su equipo ha asegurado que se han impedido varios intentos de retorno, mientras que Rubio negó el pasado 7 de octubre que el Gobierno de EEUU estuviera obstaculizando su entrada en territorio venezolano. La dirigente opositora también ha defendido la celebración de elecciones presidenciales en julio de 2027, aunque las conversaciones actualmente abiertas no han establecido públicamente un calendario electoral definitivo.

El respaldo explícito de Washington a Figuera consolida su papel como interlocutora de la Administración estadounidense en las negociaciones con las autoridades venezolanas, sin que ello suponga la incorporación de todos los sectores opositores a la mesa de diálogo. Dinorah Figuera defiende una transición democrática posible Por su parte, Dinorah Figuera ha agradecido el respaldo estadounidense y ha reafirmado el compromiso de su delegación con la recuperación del funcionamiento democrático de las instituciones venezolanas. «¿Es un proceso fácil? No lo es, pero es un proceso posible», ha señalado la dirigente, que ha defendido la necesidad de establecer una hoja de ruta para garantizar la celebración de elecciones. Figuera ha insistido en que las negociaciones buscan avanzar en la reinstitucionalización de Venezuela, mediante reformas del sistema judicial, del organismo electoral y de las garantías políticas y civiles.

La representante opositora ha explicado que el proceso debe facilitar también la reconciliación nacional y generar condiciones para la recuperación económica del país. En este contexto, ha destacado la importancia de las inversiones en el sector petrolero venezolano y de la recuperación de la actividad económica como elementos que pueden acompañar la reconstrucción institucional. Figuera sostiene que la negociación es difícil, pero posible, y promete una hoja de ruta que permita celebrar elecciones con garantías La transición venezolana tras la captura de Nicolás Maduro Las negociaciones se desarrollan en un escenario político profundamente transformado desde el 3 de enero de 2026, cuando una intervención militar estadounidense en Venezuela terminó con la captura del entonces presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Desde entonces, el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez ha mantenido contactos con Washington, mientras las autoridades estadounidenses han impulsado una agenda que combina la estabilización política, la recuperación económica y la búsqueda de una salida electoral.

Figuera ha calificado la intervención estadounidense como una oportunidad para abrir un nuevo escenario en Venezuela y ha agradecido a la Administración Trump su participación en el proceso. La aproximación diplomática entre Washington y Caracas también ha estado acompañada de acuerdos relacionados con la explotación y comercialización del petróleo venezolano, una estrategia cuestionada por sectores que reclaman que la recuperación democrática tenga prioridad sobre los intereses económicos. La principal incógnita continúa siendo el calendario de las elecciones y las garantías de participación de todas las fuerzas políticas, especialmente de aquellos sectores opositores que no forman parte de las conversaciones actuales. La ronda negociadora del 14 de octubre será el siguiente paso para comprobar si el respaldo de EEUU a Dinorah Figuera se traduce en nuevos acuerdos sobre la reforma judicial, el sistema electoral y las condiciones necesarias para convocar elecciones democráticas en Venezuela.

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