Bloomberg Línea — La industria de las apuestas deportivas advierte que una prohibición en más países de América Latina, siguiendo el caso de Brasil, podría empujar el mercado hacia operadores ilegales, reducir la protección de los jugadores, disminuir la recaudación fiscal y afectar a clubes deportivos y otros sectores vinculados. “Las principales economías de la región han reconocido cada vez más que una regulación sólida y bien diseñada, y no la prohibición, es el único mecanismo eficaz para mantener la supervisión y proteger a los consumidores”, dijo a Bloomberg Línea Violeta Miano, vocera en Latinoamérica de Kaizen Gaming, propietaria de la marca Betano, que es la casa de apuestas que patrocina la liga de fútbol local en Brasil. “Prohibir o suspender abruptamente un sector establecido y regulado no elimina la demanda de los consumidores”, apuntó. Según defendió la ejecutiva, la experiencia internacional supuestamente muestra que la prohibición simplemente empuja la actividad hacia canales offshore sin licencia ni regulación, que operan sin supervisión, sin pagar impuestos y sin salvaguardas para el consumidor. “Un entorno regulatorio estable y predecible es esencial no solo para la protección del jugador, sino también para preservar la seguridad jurídica de los inversionistas internacionales de largo plazo”. | Posibles efectos de la prohibición de las apuestas | | |---|---| | Protección al consumidor | Kaizen Gaming argumenta que la prohibición elimina medidas de protección asociadas al mercado regulado, como la verificación de identidad, la autoexclusión, los límites de depósito y el monitoreo de conductas de riesgo. | | Ingresos fiscales y empleo | El Estado deja de recibir ingresos tributarios provenientes de la actividad y se ponen en riesgo empleos directos e indirectos vinculados al sector, según Kaizen Gaming. | | Mercado ilegal | Parte de la actividad puede trasladarse a operadores no autorizados, que no pagan impuestos ni están sujetos a las normas locales de protección al consumidor y juego responsable. | | Deporte y sectores relacionados | La suspensión de la actividad puede reducir las fuentes de financiación para clubes deportivos, medios de comunicación, transmisores, empresas tecnológicas y compañías de marketing, según la empresa. | Fuente: Kaizen Gaming. El debate tomó fuerza a raíz de la decisión el pasado 25 de septiembre del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de prohibir de las apuestas deportivas y los casinos en el país. El Gobierno brasileño ya solicitó el bloqueo de 5.209 sitios web ilegales de apuestas y más de 2.000 perfiles en redes sociales tras la prohibición anunciada por Lula.
Desde este martes, Brasil dejó fuera de operación a las plataformas de apuestas deportivas y casinos en línea, junto con su publicidad. “Mientras transitamos los actuales cambios regulatorios en el mercado y alineamos nuestras operaciones locales, nuestro compromiso central en Brasil se mantiene sin cambios”, respondió Violeta Miano. Las empresas de apuestas ya recurrieron a la Corte Suprema en Brasil para suspender la prohibición. Argumentaron que el veto tendría “efectos irreversibles” y vulneraría supuestamente los derechos adquiridos. Ver más: ¿Invertir o apostar?
La Generación Z mezcla cada vez más las dos cosas Kaizen Gaming, con sede en Malta, cuenta con oficinas propias en São Paulo, Buenos Aires, Bogotá y Lima y mantiene acuerdos comerciales y de patrocinio con organizaciones deportivas de la región. Entre ellos están las alianzas con clubes como Flamengo y River Plate y el patrocinio del Brasileirão Betano, la máxima categoría del fútbol brasileño. En 2025, Flamengo firmó con Betano el que es considerado el mayor contrato de patrocinio de un club de fútbol de la historia de Brasil, cuyo valor se estimó extraoficialmente en los R$220 millones (unos unos US$40 millones de hoy) anuales. La compañía también tiene un acuerdo vigente con la CONMEBOL, que incluyó torneos como la Copa América 2024 y la Copa América Femenina 2025, como parte de su estrategia de expansión en el mercado latinoamericano. “Es en el mercado negro no regulado donde prospera la manipulación deportiva; los operadores con licencia son la defensa contra ella”, defendió Violeta Miano.
Prohibir o no las apuestas deportivas Jorge Tovar, profesor titular de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, explicó a Bloomberg Línea en Colombia que los argumentos para restringir las apuestas deportivas y los casinos en línea parten de varios frentes. En el caso de Brasil, dice que pesa el aumento de la actividad de apuestas de los hogares, que puede generar una salida de recursos al exterior cuando las plataformas están radicadas fuera del país. “El problema es que buena parte de ese dinero es de los subsidios que otorga Brasil hace años”, dijo Tovar. Bloomberg informó que desde que se legalizaron las apuestas en 2018, el mercado se ha disparado hasta convertirse en uno de los más grandes del mundo, con los brasileños apostando hasta R$30.000 millones al mes el año pasado (unos US$6.000 millones), según estimaciones del Banco Central. En octubre del año pasado, el Gobierno de Brasil prohibió a los beneficiarios de la Bolsa Familia, el principal programa de subsidios a personas de bajos recursos en el país, jugar en sitios web de apuestas deportivas.
A pesar de la adopción de estas medidas, los médicos advierten que la adicción está aumentando y los brasileños culpan cada vez más a las apuestas de arruinar sus finanzas, indicó Bloomberg. La existencia de Pix, el sistema brasileño de pagos instantáneos, también facilitó las operaciones de apuestas desde los teléfonos celulares. Tovar señaló que el ingreso de las apuestas al mercado brasileño se produjo en un contexto de vacío legal, antes de la pandemia, sin un marco regulatorio suficientemente desarrollado. La combinación de estos factores llevó al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva a plantear medidas más restrictivas, bajo el argumento de proteger los recursos de los hogares y evitar que el dinero termine en empresas extranjeras.
Sin embargo, Tovar advirtió que una prohibición total puede generar un mercado ilegal que, al operar sin regulación, puede estar asociado con problemas de violencia y corrupción. “Puede terminar siendo peor el remedio que la enfermedad”. Sobre el lavado de dinero, Tovar señaló que sería una posibilidad que debería investigarse. En el caso del fútbol brasileño, el economista sostuvo que una eventual prohibición de las apuestas podría afectar los ingresos de los clubes y de la liga. “Sería otra historia más de una liga que de repente se vuelve rica y luego se vuelve pobre”. Señaló que las apuestas representan una parte significativa de los ingresos vinculados al fútbol brasileño y que estos recursos han contribuido al regreso de futbolistas de élite que todavía se encuentran en edad competitiva.
Se estima que al menos 13 de los 20 equipos de la primera división de Brasil tenían acuerdos comerciales con casas de apuestas, por unos R$1.000 millones (unos US$200 millones) al año en conjunto, informó EFE. En cuanto a la publicidad de las casas de apuestas en el fútbol, Tovar señaló que eventualmente podría seguir el camino de productos como el tabaco y enfrentar restricciones. Como alternativa, propuso establecer una publicidad restringida que permita que una parte de los ingresos generados por las apuestas beneficie al deporte, por ejemplo, mediante recursos destinados al fútbol de categorías inferiores o al fútbol femenino.