Netflix, Spotify, el gimnasio, una app a la que te suscribiste… Las suscripciones se acumulan en silencio y muchos pagos pasan desapercibidos porque nunca llegan a revisarse juntos. Te contamos cómo localizarlas todas desde el móvil y desde el banco. Cinco suscripciones de unos 7 euros al mes son 35 euros mensuales, unos 420 euros al año en servicios que quizá ni usas. El problema de las suscripciones no es el importe de cada una, sino su invisibilidad: se cobran en días distintos, con nombres comerciales que no siempre reconoces en el extracto y muchas de ellas ni siquiera pasan por la cuenta bancaria principal, sino por PayPal, Apple o Google.
El resultado es que es fácil pagar durante meses un servicio que dejaste de usar. Por suerte, ni el banco ni el móvil esconden esa información: solo hay que saber dónde mirar. La revisión completa lleva menos de media hora y conviene hacerla un par de veces al año, porque las suscripciones tienen la mala costumbre de volver a acumularse. A continuación te contamos los dos caminos, el bancario y el del móvil, para dejar la lista limpia.
En el banco: repasa los cargos recurrentes y los recibos El primer sitio donde mirar es la app del banco, porque allí aparece todo lo que se cobra contra tu cuenta o tus tarjetas, venga de donde venga. El método es sencillo: abre el listado de movimientos de los últimos dos o tres meses y busca cargos que se repitan con el mismo comercio o la misma cantidad cada 30 días. Las apps actuales permiten buscar por nombre y filtrar por importe, así que localizar nombres como Netflix, por ejemplo, o Spotify. Como consejo, es interesante que siempre te fijes en los importes que pueden ser raros: 3,99 €, 5,99 € o 12,99 €, por ejemplo.
En todos estos casos, suele tratarse de suscripciones que se nos pueden haber pasado. No te quedes solo en la tarjeta: revisa también los recibos domiciliados, ese apartado que casi nadie mira y donde viven cuotas de gimnasios, asociaciones, seguros y servicios de suscripción. En función del banco, la forma de acceder a este tipo de información puede ser sensiblemente diferente, por lo que te recomendamos que investigues bien la herramienta para poder cubrir todas tus necesidades al respecto a la hora de buscar información. En el móvil te aparecen todas tus suscripciones El segundo camino está en el propio teléfono, y es el más completo para las suscripciones de apps.
En el iPhone tienes que ir a Ajustes, tocar tu nombre en la parte superior y entrar en Suscripciones: ahí aparecen todas las suscripciones asociadas a tu Apple ID, tanto las activas como las que están a punto de vencer, con su fecha de renovación y su precio. Es tan sencillo como pulsar sobre ellas y darlas de baja. En Android el camino equivalente está en Google Play: abre la tienda, toca el icono de tu perfil y entra en Pagos y suscripciones, donde encontrarás el apartado de suscripciones activas y su gestión, incluida la cancelación directa desde ahí. En todos los casos es importante tener en cuenta que desinstalar la aplicación de nuestro terminal no quiere decir que la suscripción se cancele.
Para ello, debemos tramitar la cancelación específicamente.